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miércoles, diciembre 14, 2011

Malas pulgas anónima

Esta mañana, como casi todas las mañanas, recorría las calles para ir a mi lugar de trabajo, siempre por el mismo itinerario, tan repetido, que aseguraría que mi coche, sería capaz de ir solo y se ha dado la circunstancia de que mucha gente pasaba por los otras veces, desiertos pasos de cebra.

Mientras escuchaba que Iñaki Urdangarín está indignado por haberse llevado solo 5 millones de eruracos y que Francisco Camps no ha usado nunca una tarjeta de crédito y por eso se ha comprado todos los trajes en efectivo y no tiene ticket, en uno de los últimos pasos de cebra, al lado del mercado de San Pascual, he dejado pasar a una señora con cara de malas pulgas, que me ha ladrado al hacerle un gesto con la cabeza, para que hiciese uso de su derecho a pasar por ese paso de cebra. Parsimoniósamente, ha caminado por ese interminable (para ella y para mí) paso de cebra y la mañana me ha parecido algo más oscura.

Ese sencillo gesto de la señora con cara de malas pulgas, ha hecho que las noticias de la mañana, hayan sido un poco más bellas...

martes, diciembre 13, 2011

Sonrisas anónimas

Esta mañana, como casi todas las mañanas, recorría las calles para ir a mi lugar de trabajo, siempre por el mismo itinerario, tan repetido, que aseguraría que mi coche, sería capaz de ir solo y se ha dado la circunstancia de que mucha gente pasaba por los otras veces, desiertos pasos de cebra.

Mientras escuchaba que la economía frunce el ceño y las agencias de rating, amenazan con quitarles las tres AAA a los franceses, en uno de los últimos pasos de cebra, al lado del mercado de San Pascual, he dejado pasar a una joven de aspecto eslavo que iba con su mp4, escuchando; probablemente; algo distinto a lo que escuchaba yo, pues al hacerle un gesto con la cabeza, para que hiciese uso de su derecho a pasar por ese paso de cebra, me ha echado una sonrisa; de agradecimiento por no atropellarla; absolutamente luminosa.

Ese sencillo gesto de la joven bielorrusa, ha hecho que las noticias de la mañana, hayan sido un poco más bellas...

sábado, marzo 05, 2011

Objetos inanimadosdos

Cuando el otro día hablaba de esos calcetines o medias que desaparecen engullidos o enrollados o volatilizados sin más, no hacía mas que hurgar en alguna conexión sináptica de esas que casi no se usan, porque de ser utilizadas, lo eran en la época en que uno es niño, en la que todo parece posible, incluido el que los juguetes se muevan solos, mucho antes de que a nadie se le ocurriera filmar ese hecho en diversas Toy Storys.

Pero he aquí lo que hace unos cuantos días aconteció en la mesilla, sita junto a mi cama, pues de estar situada en la cocina, no sería una mesilla, sino otro enser, y que tiene que ver con extraños sucesos relacionados con objetos inanimados.

Resulta que en esa mesilla hay un despertador, que jubilado por las nuevas tecnologías (la alarma del móvil), dejó no solo de despertar, sino de dar la simple información de qué hora es, cuando se despierta uno y mira y ve que son las 5 menos 20 y encantado se da la vuelta y se queda uno dormidito y al que no he cambiado la pila desde hace mucho tiempo.

Hace unos cuantos días, quedé con unas amigas a desayunar y que me dieran mi regalo de cumpleaños. Solemos quedar para el cumple de cada uno de nosotros, con la particularidad de que dado que estas mujeres entran a las ocho y tenemos que hablar y desayunar y tal y pascual, pues el madrugón es de aúpa. Es un acto de amor que nos encanta hacer y que esta semana. volveremos a repetir.

La cosa (que me pierdo en disquisiciones) es que el otro día, al despertarme con el móvil, vi que el despertador, parado desde hace muchos meses, estaba funcionando y además a la hora que era. Le miré, me miró, me guiñó un ojo (o un agujo) y se paró, supongo que hasta la noche siguiente y la otra y la otra en la que se pondrá a funcionar tan feliz y parará un poco antes de mi despertar con la alarma del móvil y cuando vea que duermo, conectará una especie de bluetooth y se pondrá en hora, tan campante.

domingo, mayo 02, 2010

Golf Rojo

Hace unos cuántos años, seis para ser exactos, decidí darme uno de esos caprichos que uno algunas veces se "niega" a sí mismo, pero que otras veces, nos damos sin ningún rubor: me compré un Volkswagen Golf de color rojo; es decir, el coche que siempre me había gustado, aunque ya a la hora de comprarlo, me vi en parte obligado a comprarme "otra cosa", pues cuando tomé la decisión, mira por donde, VW decidió cambiar el modelo y sacar al mercado uno nuevo, llamado eufemísticamente "Nuevo Golf", cuando todos sabemos que la palabra nuevo, se vuelve vieja en cuanto pasa un día y ahora mi Golf es mi viejo Nuevo Golf.

Me ha dado muchas alegrías. En él se han subido algunas de mis mujeres favoritas, le han metido mano, han hecho sonar canciones inverosímiles en su CD, el viejo Golf ha dado fresquito y calor a esas mujeres, que le han ido adaptando el asiento según midan 1.82 o 1.61...

Una vez, hace unos meses, nos dejó tirados a una de esas mujeres (a mi favorita, quizás) y a mi. Desde ese día ha ido renqueando, hasta que el otro día, decidió que aun circulando, esos tirones o falta de fuerza indicaban que algo le pasaba al pobre viejo Nuevo Golf.

Lo llevé al médico y le cambiaron la bomba de la gasolina. Cuando me lo dieron ya arreglado, olía a gasolina bastante, pero supuse que si le habían cambiado la bomba de la gasolina, tenía que oler a eso. Si le hubiesen cambiado la bomba de Dolce & Gabbana, hubiera olido a ese perfume tan sugerente...

Fue hace unos pocos días, cuando necesitando repostar gasolina, lo hice, me fui a pagar y cuando volví; un charco enorme se asomaba por debajo del coche. Se desangasolinaba... Lo llevé al parking... Se desangasolinaba menos... Cuando al día siguiente lo llevé al trabajo, con un olor inmenso a gasolina, se deangasolinaba mucho más. Tuve que llevarlo a urgencias y allí me sucedió algo increible.

Cuando me lo devolvieron, me dijeron que no les tenía que pagar nada porque había sido un problema suyo (del servicio oficial nada menos), y que como era de la avería anterior, que lo sentían, pero que no solo no tenía que pagarles nada, sino que me repostaron los pocos litros que había perdido por el camino y en la gasolinera. Así que lavadito, me lo llevé a dar vueltas y a seguir conociendo mundo y mujeres que le metan mano a él y al conductor... 

viernes, enero 29, 2010

Si no se va la luz

Si no se va la luz, será porque los Pepe Gotera y Otilio que tengo en casa, instalarán a la perfección una toma de corriente para tres enchufes, uno para el frigorífico, otro para el microondas y otro para algún pequeño electrodoméstico (eso me dijeron ayer).

Estoy atrincherado en el cuarto del ordenador y oigo como resoplan, empujan, sacan cosas de una caja de herramientas, aunque parece (ni  me asomo) que está todo bajo control.

Es lo que les he dicho para darles confianza (que no sé si tengo) estoy por aquí, vosotros ya sabéis lo que tenéis que hacer (queriendo autoconvencerme)

La cosa es que yo vivo en una casa construida en el año 1967 y cuyas instalaciones fueron en su día....

¡¡¡diossssss suena un taladro a toda hostia!!!...

Sigo... Las instalaciones fueron en su día "retocadas" con una mezcla entre "manitas" y "ñapas" por el anterior dueño de dicha casa.

Es una casa muy divertida, pues te encuentras con interruptores que no encienden nada, con eternas lámparas azules en armarios escondidos y con tomas de enchufes doblados... me explico, que no están ni verticales ni horizontales, sino en ángulo... Es una maravilla esta casa... Siempre llena de sorpresas eléctricas sobre todo. Cuando yo vivía en la casa de arriba con mis padres y hermanos, recuerdo el constante ruido del taladro y me imaginaba lo que al final era: Una casa queso Gruyere con todos su agujeros tapados con enchufes y cosas insospechadas.

No oigo nada y no sé si es buena señal o mala. Es como cuando el niño que te ha tocado por hijo está en un cuarto anexo en silencio absoluto y tú absorto en tus absorteces, caes en la cuenta que llevas unos minutos sin oír al niño y cuando vas a la habitación anexa ves con horror como está pintando con esos rotuladores imborrables, indelebles, indeseables, toda tu ropa, la cama, las paredes y su propia carita de demonio.

¿Me asomo?

Joder es como una peli de miedo... Oigo ruidos y cosas pero no me atrevo a sacar la cabeza de esta pantalla.

Seguro que ellos me escuchan teclear y creerán que estoy trabajando o haciendo algo importantísimo, aunque mi pinta y la pinta de esta casa no denoten precisamente que yo parezca un notario.

Iban a venir a las 12 y son las 12:03... Es buena señal. han sido puntuales en el sentido de haber venido antes ¿no?

Voy a ver qué tal va la cosa....

domingo, noviembre 29, 2009

Primera Piedra

El viernes asistí junto a otros compañeros y jefazos de la empresa en la que trabajo, a la colocación de la Primera Piedra de una obra pública que vamos a empezar en breve.

En una urna se van introduciendo los periódicos del día y los políticos encargados de actuar en esa ceremonia, firman un acta que meten también en la urna. Creo que meten más cosas, pero un cabezón no me dejó verlo.

La urna con todas las cosas dentro se mete en un monolito de granito, se tapa con una losa, también de granito, a juego con el monolito y una vez que se han ido las autoridades, se destruye el monolito, la urna y todo lo demás y se tira a la basura, porque ya me dirán ustedes por poco que sepan de obras, lo que tiene que estorbar un monolito granítico justo en medio de donde se tienen que hacer excavaciones, pilas pilote o desmontes inverosímiles o intercambiadores de transportes o una simple cabina telefónica.

Pero esto es un secreto que no sabe nadie o quizás sea un invento mío, una ensoñación, una ilusión de que eso pase y que en realidad no pasa.

Lo que si pasó es que cuando se marchaba; la Presidenta se acercó al grupito de compañeros que discretamente nos habíamos alejado de la marabunta protocolaria y periodística y se desvió para saludarnos. Nos preguntó que si eramos de la empresa en la que trabajamos y le dijimos que sí. Comentó que cuando venía gente de nuestra empresa, solían venir mujeres, pero que hoy no había visto ninguna.

Esto lo comentó, justo cuando me estaba dando la mano (un tanto flojucha) y yo, con esa naturalidad que dios me ha dado y que me va a llevar al paro o a la cárcel o a la hoguera, le contesté: "Es que están trabajando"...

Mis compañeros me decían que cómo se me había ocurrido decir eso, que qué cara había puesto la tía, que me iban a echar (era en realidad coña y no coña a la vez).

Supuse que como la mayoría son machistas (aunque digan que no), creerán que yo también lo soy y que mi frase quería decir en realidad, que estaban trabajando para nosotros los machitos, o que estaban haciendo la comida para los guerreros o que como unas putitas que se precien, nos esperaban con las piernas abiertas.

En realidad lo que quise decir y probablemente nadie entendió era, que nuestras compañeras estaban trabajando en la oficina, mientras nosotros, habíamos ido a tocarnos los cojones porque nuestra presencia en el acto de la Primera Piedra fue; como poco; innecesaria, teniendo en cuenta además, que ni siquiera hubo un piscolabis, ni unos ganchitos, ni chuches, nada de nada.

Por eso reflexiono yo

¿Es tan complicada de entender la frase que dije?

Me reitero: nadie me entiende...

Qué gente, madre.

Anónimo: Esta entrada tan así, va por ti :)

lunes, abril 13, 2009

Ambrosio invisible

Ambrosio es otro de esos abuelos invisibles que pueblan las calles de las grandes ciudades. Como todos los días, se acerca a la plazuela de su barrio donde otras decenas de abuelos juegan a la brisca o al tute.

Es curioso ver como ocupan unas minúsculas mesas, no se sabe si diseñadas por el Ayuntamiento para tal fin lúdico, pues son cuadradas, con cuatro banquetas adosadas a ella y que forman un todo homogéneo. En ellas se sientan cuatro ancianos que circunspectos observan sus cartas, mientras quince o dieciséis “mirones” asisten a la apasionante partida. Ante la escena, uno piensa que llegados a esta edad, podrían disfrutar del juego más que sufrirlo, pero ya se sabe que los hombres siempre queremos ganar, aunque tengamos 87 años.

Cuando termina una mano, tanto los jugadores como los espectadores comentan el acierto de un jugador al haberse guardado el tres de copas, casi hasta el último momento o el despiste de haberse quedado con el cinco de bastos al que los jugadores llaman “bocarrana”. Que bien lo dice el dicho: el que lleva el “bocarrana” nunca gana; así es.

Lo que más le gustaría a Ambrosio es que un día uno de los grupos le invitase a sentarse a la mesa a jugar, pero es que Ambrosio es invisible y aunque todos saben que está ahí, casi nadie se da cuenta de que está ahí.

Cuando era pequeño le pasaba un poco lo mismo. Nació más bien enclenque y cuando con su pelota de goma roja iba a jugar al parque con los niños de su edad, éstos le ignoraban como se ignora; aunque se goce; una brisa primaveral tan invisible como el niño Ambrosio tan canijo y tímido como el abuelo que es ahora. Ya no lleva una pelota roja, sino una baraja en el bolsillo a la que acaricia con cariño.

Piensa: Si un día jugase a la brisca, nunca perdería con ninguno de estos compañeros y a la vez los ganaría a todos porque sé sus aciertos y sus fallos, sus manías y sus cabezonerías. A lo mejor mañana falta alguno y dejan que juegue con ellos. Les diré que si no quieren perder todas las partidas, que me puedo bajar la pelota roja con la que no quisieron jugar y entonces iremos al parque y echaremos el partido que nunca llegamos a echar y seguro que por fin, ganaremos todos.

jueves, febrero 05, 2009

Cara de bueno

Esto me ha ocurrido hoy en un Organismo Oficial al que he ido a llevar cuatro tomos y 4 Cds, que por pedir que no quede: Dos de los tomos han tenido que ser presentados en DINA4; los otros dos en DINA3. Los Cds contenían la misma información que el papel, pero los archivos de dos de ellos han tenido que tener la extensión PDF (Acrobat Reader), teniendo que ser, sin embargo, los archivos de los otros dos Cds “abiertos”; es decir, DOC, DWG, BC3, etc.

(Situación de la escena. Puesto de Control del Organismo Oficial. Llego con los libracos y los Cds en los brazos y me presento ante una funcionaria y una “segurata”)

Vito: Hola buenos días, venía a traer esto (señalándolo) a Fulanita De Tal.

Funcionaria: Hola buenos días, muy bien. Dígame su DNI si ha estado aquí alguna otra vez.

V: Sí, si he estado. Es el 55.555.555Z

F: (Teclea mi DNI y satisfecha, ve que no he mentido y que sí he estado antes) Señor Vito, pase los documentos por el arco.

(La "segurata" se levanta así como sin ganas, a sabiendas de que no va a tener que detenerme ni ponerme las esposas, ni nada de nada)

S: Ponga por favor todo lo metálico: Monedas, llaves, el móvil, en fin, todo…

V: Llaves no traigo (no sé para qué le digo eso). Me las he dejado a propósito en la oficina (He dejado unas monedas, el Ventolín y el móvil en la bandeja)..

S: Eso también, sí (señalando al inhalador, que de no haber sido despositado, sin duda hubiera pitado, delatándose a si mismo)

V: ¿Y el reloj? (no sé para qué le digo eso)

S: No, no hace falta. Pase por el arco a ver si suena algo.

(Paso y no suena nada)

S: Me da mucha pena lo que voy a hacer, porque ya sé que no lleva usted una bomba…

(Sin darme tiempo a reaccionar, agarra un sello de caucho en el que pone CONTROL DE SEGURIDAD y estampa el susodicho contra las inmaculadas portadas de los tomos y contra el sobre de burbujas con los Cds)

V: Te has dejado éste (digo yo, haciéndole notar que se había dejado sin sellar uno de los tomos de DINA3, que ya puestos, que los ensucie todos)

S: Es que son las normas. Además si es que tiene usted cara de bueno.

(Atención a la frase de la Funcionaria que ha asistido encantada a la escena)

F: El caso es que dicen que los asesinos no tienen cara de asesinos, sino de buenos.

(Atónito y con cara de más bueno que nunca y riéndome como un tonto, cojo mis tomos y mis Cds y con la tarjeta que me entregan, accedo por los tornos al Organismo. Abro como puedo una puerta que da acceso a la secretaria de Fulanita De Tal, pero al cerrarla se me cae uno de los tomos de DINA4. He agradecido que en efecto no llevase una bomba lapa adherida a la página 54)

miércoles, octubre 29, 2008

No me justifico, que conste...

El otro día se metía Lo conmigo porque no aparezco por este mi blog, ni por aquel; el suyo.

Diría lo que se suele decir, que circunstancias de la vida no cibernética, hacen que uno no escriba nada coherente ni alocado y por ende, que no lea nada de lo alocado o coherente que escriban bloggers de todo pelaje, sexo y condición social.

Nunca me ha gustado "justificarme", pero lo haré diciendo que estoy entre enganchado a los libros de la carrera recién empezada y lo que es mejor, a un foro de Psicología de la UNED que encontré por casualidad y que se ha convertido en un punto de encuentro diario tan enganchante como ineludible a la hora de comentar aspectos ignotos de las disciplinas o asignaturas o a la hora de hablar de cualquier cosa, tenga o no que ver con la Psicología en sí.

Y es que me he convertido en un asiduo visitante y participante en dicho foro, tanto es así que he sido nombrado Risoterapeuta y he compuesto un Himno para el famoso foro, lo que me ha granjeado fama y fortuna sin límites, así como buen rollo estudiantil universitario, que parece que estoy en los años 20 y me refiero a los míos no a los "felices" del siglo pasado.

Pero no olvido este rincón que tantos buenos momentos me ha dado y me dará y de otras casas que procuraré visitar más a menudo, que se enfría el café.

miércoles, octubre 01, 2008

Eva y Alberto

Hoy ha ocurrido cerca de Madrid un accidente terrible en el que una pareja ha muerto aplastada en su coche por el vuelco de un camión.

El hombre se llamaba Alberto y la mujer Eva. Ambos estaban esperando un bebé para diciembre.

Con Alberto trabajé hace años en la empresa de la que me fui hace ya 4. Su padre fue el jefe de la última obra en la que yo estuve en dicha empresa de construcción cuyo nombre guardo para mí.

A Eva apenas la traté pues aunque compartíamos empresa, no llegamos a trabajar juntos.

La última vez que los vi fue en casa del hermano de Eva, en la que aparecimos a tomar algo después de un concierto en Las Rozas de Madrid.

Cuando me ha dado mi hermano la noticia, me ha dado mucha pena, pero he sido incapaz de ir al tanatorio a mostrar mis respetos a la familia.

¿Soy un egoísta?

No sé.

Puede ser.

Y no trato de justificarme, pero no me ha dado la gana ir allí y ver a antiguos compañeros con los que en su día compartí alegrías y trabajo y cachondeo.

No me ha dado la gana “tener” que ir con el corazón hecho un puño y ver el dolor de la gente.

Siempre en esos lugares se acaba diciendo: “Joder, siempre nos vemos en estos sitios. A ver si nos vemos tomando una caña…”

Pero las gentes pasan y pasamos por las vidas de unos y de otros y las circunstancias hacen que sin malos rollos, dejemos de ver a esas personas. Al final nunca hay esa caña o esa cena y sí la llamada que te dice la noticia de la muerte.

Yo brindo por vosotros; Eva y Alberto y por vuestra cría no nacida, pero brindo con la alegría de la última vez que os vi. Con la alegría de “a ver si nos vemos tomando una caña…”

Un beso; chicos…

miércoles, abril 30, 2008

Sin nombre

Soy un hombre sin nombre en la cafetería a la que voy a las 8:33 de la mañana a tomarme un café con leche en taza mediana; con la leche calentita.

El bar se llama Norba, los camareros se llaman: Abelardo y su hijo Jorge y todos los clientes se llaman algo excepto yo. Yo soy el señor que a las 8:33 de la mañana, se toma el café con leche en taza mediana; con la leche calentita y que ya no tengo que pedir pues Jorge me lo prepara en cuanto empujo la puerta y digo buenos días.

Miro con un poco de envidia como los camareros se dirigen a todos los clientes por su nombre y me pregunto cómo habrán llegado a sabérselo. ¿Serían en su día hombres y mujeres sin nombre? ¿Cómo y cuándo y a santo de qué se dice; después de más de un año tomando un café con leche en taza mediana; con la leche calentita, que te llamas como te llamas a las 8:33?

O a lo mejor lo preguntan los mismos camareros en un momento dado. A lo mejor después de ir todas las mañanas a las 8:33 a tomar un café con leche en taza mediana; con la leche calentita, acaban diciendo: “Por cierto, que lleva usted viniendo a este bar todas las mañanas a las 8:33 a tomarse un café con leche en taza mediana; con la leche calentita ¿Cómo se llama?”

Supongo que diría: “me llamo Café con Leche en Taza Mediana con la Leche Calentita, así que dame un Cola Cao.”

sábado, abril 12, 2008

Cumpleaños de papá

Hace unos minutos que he llegado a casa después de tomar un café con un amigo. Además, al salir de casa, llevaba la idea de comprar algo para regalar a mi padre en su próximo cumpleaños que es el miércoles 16. Cuando me he subido en mi coche no tenía ni idea de que iba a comprarle, pero en la calle de Alcalá he visto la luz y le he comprado un semáforo. Le he dicho a la vendedora que me adjunte un cheque regalo por si no lo quiere, que lo normal es que si lo quiera porque mi padre, otra cosa no será, pero agradecido lo es de un modo natural o resignado, se podría decir. Estoy seguro que si todos los años le regalase una corbata (como hace la mitad de los hijos descerebrados de padres resignadamente agradecidos) diría que es muy bonita, y es que sería muy bonita y no lo diría por decir, sino que le parecería muy bonita, aunque los arabescos en tono pistacho sobre fondo caqui (que manía tienen las jodidas mujeres de ponerle nombres de frutas a los colores) fuesen los mismos año tras año y las corbatas una al lado de la otra, como botellas de vino en una bodega, solo fuesen distintas por su añada.

El caso es que una vez comprado el reloj de bolsillo y escondido para que no descubra las luces rojas amarillas y verdes cambiando a cada minuto, he subido a saludar a mis padres y me los he encontrado salpicados de sangre catódica. Estaban viendo una de esas interminables películas sabatinas de Antena3 que con el consabido epígrafe de “basada en un hecho real” suelen mostrar crímenes inverosímiles y situaciones tan ajenas a ellos que como me decían con más razón que un santo: “Mira que son raros los americanos y que poco se parecen a nosotros (los españoles)”

Es verdad que gracias a Dios y a Bush, no nos parecemos en nada. En la película de turno que estaban viendo, resultaba que una niña de catorce años se enamora de su padre y se pone una careta y mata a la madre y se mete en la cama con el padre y le dice: “Cuando era una niñita me besabas en la boca” mientras el pasmarote del padre no se entera ni de que su mujer está muerta, ni de que la niña está salida y encima por él, ni nada de nada. Luego un vecino le dice a la niña que se vayan a Portland a montar una pensión porque él tiene muy buenas manos y que la ama, así todo junto en un pack. Pues que monte un gabinete de shiatsu, porque ya me dirás para que se necesitan buenas manos en una pensión de Portland ¿para colgar cuadros de Rembrandt?...

Y en esas estamos este sábado.

lunes, marzo 10, 2008

Distrito 15. Sección 96. Mesa A


Ayer me levanté a las 7 de la mañana (un pecado mortal siendo como era domingo), me duché, me tomé un zumo y dos tostadas de pan de chapata con un poco de queso fresco y a las 8 menos 10, estaba en la puerta del Colegio donde me había tocado ser segundo vocal de una de las mesas que iba a recibir votos para las Elecciones Generales de 2008.


Allí había unos cuantos ciudadanos igual de despistados que yo, pues por mucho que el Estado te provea de un Manual para los Miembros de las Mesas Electorales, uno no sabe muy bien qué tiene que hacer, cuándo lo tiene que hacer y cómo.


Así que allí estábamos: El Presidente de la Mesa, unos cuantos suplentes y yo. Al cabo de un minuto apareció la primera vocal (Noelia) y ¡Otro Presidente de la Mesa!...
Resulta que el que se había arrogado el puesto, no lo era de nuestra Mesa, sino de otra. Eso sí, el tipo muy resuelto ya había abierto una caja de cartón con la documentación. Le derrocamos a su Mesa y dimos la bienvenida al nuestro (Pablo).


Enseguida surgió la primera duda: ¿Qué había que hacer con los suplentes que habían madrugado como nosotros pero que según el Manual, si se constituía la Mesa podían irse a su casa? ¿Tenían que firmar algo? ¿Se tenían que pagar un café? Se decidió que nos diesen sus números de teléfono por si había que llamarles.


Luego es que hay una dificultad añadida y es que a nadie nos apetece levantarnos temprano un domingo para ejercer este acto de ciudadanía por muchos 60€ que nos diesen y por muchas 5 horas que nos regalasen hoy lunes. Supongo que a la gente implicada en política, esto si les gustará, pero a los demás nos parece un castigo, una lotería indeseada.


Y es que además, hasta que no ves el contenido de la caja de cartón con sus actas de Constitución de la Mesa, de Sesión, de Escrutinio, sus lápices, sus bolis, su gomita de borrar, sus pegatinas, no sabes lo perdido que estás.


El caso es que por ese don innato que tenemos los humanos y por qué no decirlo, por la ayuda que te van prestando los interventores de los diferentes partidos políticos que veteranos en estas lides te van guiando, logras constituir la Mesa y recibir al primer votante.


En nuestra Mesa había inscritos 537 votantes de los que ejercieron su derecho 443. Adjunto se puede ver una hoja resumen de los votos apuntados por mí; que todo hay que decirlo; nos cuadraron a la primera. Los miembros de la Administración que también estaban para ayudar en las dudas razonables, dieron la enhorabuena a nuestra Mesa por ser la más dinámica, la más divertida y la más eficaz contando votos y rellenando todos los documentos. La verdad es que nos organizamos bastante bien y con muy buen rollo. Aún así, acabamos a las 23:30 mientras otras Mesas andaban desesperadas recontando papeletas sin cuadrar.


El resumen es que es bastante pesado estar tantas horas (excepto una para comer) en el mismo sitio (un gimnasio congelado) pero que gracias al buen talante de Ana del PP, de Javi del PSOE y mis compañeros de Mesa: El Presidente Pablo y la Primera Vocal Noelia, se hizo algo más ameno.
No hubo ninguna anécdota reseñable: bueno; quizás el de una pobre señora que no tenía DNI y a la que según la ley no podíamos dejar votar y la pobre decía que Zapatero le iba a quitar la pensión. Tuvo que ser Ana, la interventora del PP la que consoló a la señora diciendo que Zapatero no le iba a quitar nada y que no se preocupase por no votar. Me emocionó ver a mis padres al otro lado de las urnas, votando casi porque estaba yo, porque de otro modo quizás ni lo hubieran hecho. Mi hermano y mi cuñada me mimaron trayendo pastas que compartí con mis compañeros (Ana del PP decía que me quería de Vocal para siempre, jaja) y mi hermana unos Ferrero Rocher que no llegamos a abrir, pero de los que me he comido un par de ellos un poco antes de escribir esto desde casa aprovechando mis 5 horas de regalo estatal.

sábado, diciembre 22, 2007

74027

Soy la bolita número 74027 del Sorteo de la Lotería Nacional conocido abreviadamente por “el de Navidad”.

Menudo mareo toda la mañana dando vueltas en el bombo junto a mis 84999 bolas hermanas (según salían íbamos siendo menos; claro) igualitas que yo, con un agujero tal que si fuésemos planetas, nos atravesaría de Polo Norte a Polo Sur y nuestros continentes y mares serían los números troquelados que nos hacen distintas al resto de bolitas.

Hoy no he tocado. O sea, hoy no he sido ni el Gordo, ni ningún premio importante. Por no ser, no he sido ni pedrea. No sé si en alguna ocasión he sido un premio importante. Cuando nos crean, nos dicen que cuando seamos un premio grande, nos olvidemos de ello, pues no es mérito nuestro el salir o dejar de hacerlo, sino de las indescifrables fórmulas matemáticas que hacen que las cientos de clotoides o parábolas pluridireccionales por las que nos movemos en el bombo hagan que salgamos al aire desde el apelotonamiento de le estrechísima salida. No conviene además que nos hinchemos mucho con nuestro orgullo, pues al crecer una micra, ya nunca podríamos salir por el agujerito aunque estuviésemos solas. Nos atascaríamos con nuestro propio orgullo indebido.

Lo que si he tenido ha sido la suerte de ver, aunque un poco de lado, como mi hermanita 6381 salía premiada con el Gordo. Me he alegrado por ella, aunque apenas he cruzado en mi vida unos simples buenos días con esta bola, pero me ha gustado que saliese ella porque a los humanos les gusta llamar feos a este tipo de números. Seguro que ha salido guapísima en la tele. Ellos sí que son feos, y bastante tontos además.

Bueno; me despido, que nos van a guardar. Yo duermo entre mis hermanitas 74026 y 74028. Nos tiramos un año durmiendo. Ojalá el año que viene me toque salir y ser acariciada por la manita y ser cantado mi número por alguna niña o algún niño de San Ildefonso.

Voy a soñar que dicen: Setentaycuatromiiiilveintisieteeeee. Tresmillonessssdeurooosss…

A dormir.

Chao.

domingo, septiembre 30, 2007

Animadrid y magnetismo



Ayer estuve en la sesión de las 21:00 de Animadrid que es un festival de cortos de animación que se celebra en una población cercana a Madrid llamada Pozuelo de Alarcón.

Madrid estaba muy animada pero no por los cortos esos, sino porque había una manifestación de policías (el mundo al revés) que fue disuelta por ciudadanos normales: por padres de familia que salían del Parque de El Retiro con sus niños y que con los globos alargados que habían comprado en el parque y con las pistolas de agua que llevaban desde casa, intimidaron a los otrora feroces polizontes dándoles con los globos-porra y disolviéndolos (en sentido figurado, no como si fuesen azucarillos) con el chorro de agua clara de la colorida pistola acuífera.

Todo ello hizo que el bus que me llevaba a Plaza de España tuviera que recorrer calles imposibles por lo que llegué a dicha Plaza de España justo para coger otro bus; éste gratuito; (inaudito que haya “algo” gratuito) y que Animadrid pone a disposición de los que nos acercamos al festival o bien porque somos pobres y no tenemos vehículo (no es mi caso) o bien porque antes han ido otros que me devolverán a casa en su vehículo (si es mi caso); bus que a las 19:07 salió hacia Pozuelo de Alarcón.

A las 19:26 ya estaba yo en el Teatro Mira y como las entradas para la sesión de las 21:00 no se ponían a la venta hasta las 20:00, me dediqué a una cosa que me suele gustar hacer y que últimamente no hago tanto (la vida que te lleva y te trae) que es mimetizarme en el entorno, sentarme por ejemplo en un banco y desaparecer para así ver y escuchar a otros humanos sin ser ni visto ni escuchado (esto último es más fácil porque cuando yo me mimetizo, me callo como un pez globo y no me oigo ni yo).

Una de las cosas más curiosas que observé ; ya invisible desde mi banco; fue una escalera triple aparentemente normal (cuya foto adjunto) que entre tramo paralelo y tramo paralelo contaba con una rampa de piedras encachadas que sin duda contaban con una extraña propiedad magnética o hipnótica pues cada una de las parejas que se acercaban a esas escaleras con niños (supuestamente propios aunque bien podían ser sus tíos), veían impotentes como las rampas de piedra atraían a sus hijos (o sobrinos) que; obnubilados; eran ya incapaces de obedecer cualquier orden o ruego paterno (o tial) y bajaban y subían por las peligrosísimas piedras (a ojos de los cobardicas adultos sean lo que sean de los niños) llenos de incontrolada alegría y desobediencia supina ante el creciente desespere de los antedichos. Sólo una pareja logró sacar a su niño de las fauces rampescas con un simple: Jorge, por ahí no (de la madre), si es que (de la madre), "siesquesiesquesiesque" (aseveración rotunda del padre).

Así las cosas llegaron las 20:06 y sin cola alguna compré mi entrada, esperé a que salieran de la sesión de las 19:00 mi hermana y EvaFer.

Desde las 20:56 y junto a Eva que salió canina de los cortos, nos dio tiempo a comer un perrito caliente (aunque el mio estaba un poco frio) otro a ella, a comprar un zumo y una botella de agua y una lata de coca cola y a que nos dieran las vueltas; por favor.

Nos comimos el perrito frio caliente a la misma velocidad que ese japonés flaquito que todos los años gana un concurso de comer perritos calientes en New York a gordos gordísimos norteamericanos que se quedan con cara de tontos y boca llena de kétchup maldiciendo al nipón.
El hot dog frio japonés se me quedó doblado en la entrada del estómago y también en la entrada de la sala misma, excepto un trocito que intenté esconder en vano medio aplastado en mi mano izquierda, ya que en la derecha llevaba un enorme e inútil paraguas (no llovió).

Y digo que intenté esconderlo porque no pude ya que una amable señorita de la organización; sin duda para fastidiarme, me dio un lápiz con una goma detrás y un papelito donde había que puntuar los cortos que íbamos a ver, así que me metí el trozo aplastado de un golpe en la boca, con las manos llenas de grasa cogí lo que me daban y farfullé un “frafias”.
A las 20:59 y mientras me iba dando golpes para ver si entraba o salía el maldito último trozo aplastado de perrito encajado en mi pobre duodeno conseguimos sentarnos en nuestras butacas.
Eso sí, yo morado viendo mi vida en diapos y creyendo inocentemente que eran ya los cortos hasta que me vi vestido de comunión y dije, pues es que no, que me estoy ahogando o algo.
Menos mal que gracias a San Petersburgo conseguí beber un sorbo de la Coca Cola que Eva había escondido para que no nos descubriesen metiendo comida y bebida en la impoluta sala y reviví ya del todo mientras mi vida en Dolby Surround se apagaba hasta otra ocasión futura y espero que lejana….

Por cierto, los cortos bastante flojitos como la mayoría de arte contemporáneo que nos acecha tan cool y tan vacío. Hasta pensé en hacer un corto yo mismo de la rampa hipnótico magnética y de la ingesta de un perrito caliente en cero coma.

Buscaré un sponsor o me lo autoproduciré. A ver si me pasan el 3DStudio Max Pirata de una vez por todas.

jueves, marzo 29, 2007

El Ojo de Guadix



Visitando el blog de mi amiga Enaire, he visto como se solidarizaba con lo que decía otra buena amiga: Una Maruja en Internet acerca de esta foto. Al final me he ido al blog de gatopardo y allí me he enterado más o menos del asunto y os invito a que vayáis allí y os enteréis, aunque básicamente lo cuente yo ahora aquí.

Parece que los señores de Windows Live Spaces, han cerrado un blog llamado El Ojo de Guadix por esta foto.

Desconozco si el autor de este desaparecido blog tenía fotos pornográficas en su bitácora. Me cuesta creer que cierren un blog por esta foto tan bella, pero los humanos podemos llegar a ser tan complicados (y no digamos los falsos-morales-norteamericanos) que por muy inconcebible que parezca, a alguno de esos mojigatos esta foto les parezca intolerable.

Sólo quería denunciar el hecho y solidarizarme a mi vez con el desconocido El Ojo de Guadix.

domingo, marzo 25, 2007

Paso a nivel con barrera

Benito y su gato Sartre se jubilan hoy. A Sartre no se sabe si le tocaba jubilarse, pero a Benito que lleva 44 años abriendo y cerrando las barreras de un paso a nivel en un recóndito e inencontrable lugar de la provincia de León, sí.

Día a día durante estos 44 años, Benito ha ido y vuelto hacia y desde su garita como un reloj. Él mismo acabó adquiriendo las mañas de un reloj y sus biorritmos se regían invisiblemente por los inamovibles horarios ferroviarios. Si un tren se retrasaba o; en algún caso durante su larga vida profesional; descarrilaba, se pasaba el día trastocado, descabalado, abriendo y cerrando las barreras a la hora exacta prevista aunque ningún tren pasase ante; por ejemplo; la atónita mirada del pastor Paquito y sus ovejas que miraban a un lado y otro de la vía y que animaban (cuando no berreaban) a Benito para que abriese la barrera “de una vez” aunque todavía no fuesen las 10 y 23 de la mañana sino “aún” las 10 y 21.

Benito tuvo siempre compañía durante su interminable estancia en la garita del paso a nivel con barrera que comandaba. Tuvo desde canarios que revoloteaban asustados cuando pasaba algún tren a toda máquina, hasta perros que se auto contrataban por unos meses y que a la vista de alguna hermosa hembra canina, pedían la baja voluntaria de ese monótono trabajo de abrir y cerrar barreras y se iban camino de León diciendo adiós con la patita. El animalillo más raro que le acompañó durante un par de años fue una cobaya que se parecía un poco a su sobrina María, sobre todo en los ojos pequeños y alegres y miopes y con un punto de susto permanente y la cual (su sobrina, no la cobaya) se enamoró de un francés que vino a enamorarse de los montes de León y se llevó una sorpresa y una especie de tesoro al enamorarse también de los montes y de los ojos de pequeña cobaya de la dulce María.

Pero el mejor; según Benito; había sido quien por ventura se estaba jubilando hoy con él: el gato Sartre. A Benito no le gusta decir su gato, sino el gato Sartre, nada de su. Lo llamó así porque en sus interminables horas de barrera sí barrera no, había leído todo tipo de libros, desde novelas hasta poesía o filosofía. Benito estaba leyendo El Ser y La Nada del insigne filósofo galo cuando Sartre; que aún no se llamaba así, aunque a lo mejor ya sí; apareció hambriento y maullando. Tras alimentar y acariciar Benito al minino; éste se le quedó mirando tan “existencialmente” que viendo Benito su ejemplar de El Ser y La Nada en la mesa no se le ocurrió un nombre mejor para el felino: Sartre te llamarás.

Así las cosas, ambos se convirtieron en filósofos y entre tren sí y tren no y barrera sí y barrera no, dilucidaron sobre la existencia de Dios, de sí mismos o de la infinitud del universo. Todo ello hasta hoy, que se han jubilado y que han dejado las barreras abiertas para siempre pues además desde hace veintitantos años, ya no pasa ningún tren por esas vías.

Los dos han mirado para atrás y han dicho adiós con la patita a la garita del paso a nivel con barrera mientras partían a León a visitar a los perros aquellos con contrato parcial y baja voluntaria y a hacer junto a ellos y sus familias una fiesta y a brindar por los trenes que no descarrilaron y por las barreras que se abrieron para siempre en el mundo.

domingo, diciembre 03, 2006

Quedada bloguera vs. tsunami casero

No había ido nunca a una quedada de bloggers ni tampoco a una de amigos del orangután cuasi extinto. Si había quedado una vez con harry.c, su novia y la mujer tirita. Otra vez con Cobre y otra vez con la misma Cobre, mariajosé y Asir. No pude asistir a una quedada muy atractiva de algunas mujeres.

Así que ésta de ayer fue la primera así tan multitudinaria. Cuanta más gente iba llegando, más me iba quedando con sus caras pero olvidaba tanto nombres como nicks blogueros, con el agravante por mi parte que casi ninguno de estos bloggers está enlazado por mi o soy lector habitual de ellos. Es decir; desconocimiento total.

Pero nada, cuando ya habían aparecido más de quince personas y sus respectivos personajes, me relajé y me dije: “Todas estas personas tienen en común que escriben cosas en un blog… Hablemos simplemente sin preguntarnos quienes somos…”

La verdad es que me lo pasé bien compartiendo charlas y cervezas mal tiradas que nos traía con maestría el camarero colombiano-brasileño-madrileño-conacentorruso en el café Comercial y luego botellines en el Rincón Andino donde el camarero con cara de garbanzo y natural de Roa; Burgos lo mismo te daba una empanada chilena que un bocata de lomo king size (gracias por compartirlo; juankar).

En especial me gustó hablar con Alexqk y la ilustradora que aún no tiene blog, con juankar (qué auténtico eres; cabrón), con nadie, con cuchillo de palo (que además es dos cosas blogueras más y cuyos ojos me gustaron), con MH, con la inquietante brocco… bueno y con los dos a los que conocía y me propusieron ir a esta cosa que son hansk y la encantadora dosdedos...

Además hablé con más gente: con un chico grande con barba que da clases de diseño y con una chica rubia con gafas que no tiene televisión cuyos nombres y/o nicks desconozco y cuya conversación también disfruté…

Repito: que me gustó hasta que las estrellas blogueras se encaminaron a su destino natural (tomar copas en La Vía Láctea o aledaños) mientras que yo, tuve que ir a arreglar el tsunami que mi maltrecha cisterna del váter tuvo a bien desarrollar anoche y que mi hermano contenía heroicamente hasta que llegué y puse una goma en el flotador y las bravías aguas del Canal de Isabel II volvieron a su cauce.

¡Espero poder ir a próximas quedadas y conoceros a todos mejor!.

sábado, noviembre 25, 2006

guisantes atómicos

Hace unos minutos estábamos celebrando el cumpleaños de mi madre que de hecho fue el día de Santa Cecilia; o sea el 22 de noviembre; a lo mejor por eso he salido yo tan musical.

El caso es que llegados los postres, se le ha antojado a la cumpleañera una copita de licor de cerezas, licor que se encuentra preso en una botella ajena que hace unos diez años contuvo otro licor ya desaparecido de hierbas dulces mallorquinas.

El aspecto de la botella es más bien sospechoso, viejo, añejo… Pero como la sabiduría popular dice que este tipo de líquidos alcohólicos no se pasa, seguro que nuestro cerebro se ha acabado creyendo esta sentencia y se pase o no se pase, la verdad es que no suele pasar nada más que el súbito calorcillo que te envuelve al beber el licor de turno que dicen los más viejos del lugar que no se pasa. Será en fin que no se pasa.

Peor podría haber sido lo que ocurrió nada más producirse el accidente nuclear de Chernobil. Yo nunca antes había visto una lata de guisantes soviética (y menos envasados en Chernobil) y nunca más volví a verla.

Cuando supimos que en el supermercado de toda la vida vendían esas latas a un precio sospechosamente bajo, pensamos que algo terrible ocurría o podía ocurrir. Si estábamos condenados, nada se podía hacer así que después de comer esos guisantes (que mi madre compró y guisó con toda ignorancia e inocencia) y que mezcló con carne de ternera y otras viandas en un delicioso guiso llamado ragout, a mi madre no se le ocurrió otra cosa mejor que hacer que poner durante unas horas en la cocina de la casa, una lata de esos guisantes soviéticos tan terroríficamente verdes; ya abierta y consumida en el ragout anteriormente citado; y un cartelito pegado en ella que en perfecto castellano decía: “¿Habrá sido por esto?”.

A mi ahora mismo no me apetece morirme, pero en esos instantes me gustaría haber caído fulminado con toda mi familia para haber visto desde un agujero la cara del juez, de los vecinos, del doctor House y de CSI Miami al vernos fritos con esa extraña luminiscencia atómica en nuestras rosadas caritas nucleares.

lunes, noviembre 20, 2006