miércoles, noviembre 30, 2005

Limbo2


Y es que a mí lo del Limbo siempre me pareció injusto. Ya de pequeño pensaba más o menos esto: “También es mala suerte que nazca un niño dentro de una familia creyente, se muera por una enfermedad, por un accidente o por lo que sea y se vaya al Limbo ese con su pecado original para siempre”.

Me los imaginaba a todos los pobres niños recién nacidos, recién muertos a la vez, sin bautizar, sin saber hablar, gateando idiotamente en el idiota lugar ni blanco ni negro, ni alegre ni triste, llamado Limbo, mientras Dios decía: “¿Ah?; se siente, que les hubiese dado tiempo a bautizarse, al Limbo con ellos… Jajajaja”.

Me imaginaba una risotada como un trueno multiplicado por mil.

Sin embargo de pequeño me daba más angustia si cabe la idea del Cielo. Procuraba ponerme en la mejor situación. Ya había sido por ejemplo el fin del mundo y toda mi familia, mis amigos, todo el planeta Tierra ya había resucitado en cuerpo y alma y estábamos todos en el Cielo (prefería no suponer que ninguno de mis seres queridos estaba todavía en el Purgatorio y menos en el Infierno)…. Entonces –yo ya iba para ciencias- imaginaba que por muy felices que yo y toda la raza humana estuviésemos en el Paraíso después de… qué se yo: ochocientos tres trillones novecientos cincuenta y cinco mil billones, cuatrocientos setenta y dos mil millones, novecientos cincuenta y cinco mil setecientos veintidós años… ¿No nos aburriríamos de tanta felicidad durante todo ese tiempo?. Y luego multiplicaba esta cifra por unos cuantos trillones más y el vértigo y el terror se apoderaban de mí.

Para rematar la risa, algunas veces me decía mi abuelo Víctor por lo bajini: “Yo prefiero ir al Infierno, allí estarán los toreros, las fulanas, todos divirtiéndose. En cambio en el Cielo, todos ahí como tontos tocando el arpa eternamente”. Y yo empezaba otra vez a imaginar los trillones de años con el arpa y…. para siempre, para siempre, para siempre...

15 comentarios:

ruidoDEtacones dijo...

jajjaajaj...Vitore...

pues a mí lo del purgatorio siempre me pareció una medida justa y sabia, vamos, una segunda oportunidad, como no tenía la conciencia muy tranquila, como que eso me tranquilizaba...mucho...
Lo del cielo nunca me convenció, es que lo pintaban de una forma tan...ejem....que claro, yo no pasaba nunca de las puertas,me quedaba con S pedro practicando lo del..."´negar antes de que el gallo cante"... yo se de uno que le robó las llaves y salió escopetado, pero el cura fue buscarlo a casa y le valió un buen castigo… El infierno....¡¡¡dios!!!...tenia un librito mi madre...DE LOS JESUITAS...las torturas del infierno a las partes pecadoras...eso si que era morbo...yo me pasaba el tiempo leyendo y leyendo para intentar saber como se pecaba con aquellas partes...

Nunca logré enterarme.

vitore dijo...

No te enteraste porque seguro que se pondrían a divagar y no llamarían a las partes pecadoras ni partes, ni pecadoras.

Wendyqueridaluzdemivida dijo...

Yo creo que cuando morimos, nos ponen un carrito y nos mandan al Carrefour.
Pero si el limbo no existe oficialmente...

OtroDejaVu dijo...

preguntas que siempre me hice y que siguen sin responder:
- cuando te vas al cielo, vas con la edad que tienes al morir, o dejas de tener edad?
- y si dejas de tener edad, como te relacionas con tus mayores ya fallecidos?
- y habrá plan de reciclaje para los que en el cielo pequen o una vez entras ya te quedas in secula seculorum?
- y si te quedas in secula seculorum independientemente de tus actos, habrá un buen plan urbanístico?

????

ks

vitore dijo...

Y yo ¿tendré que llevar gafas toda la vida? o ¿toda la muerte? o ¿toda la vida eterna muerta?. Amen

SebastianDell dijo...

A mi es que eso de la eternidad, me da un miedo. "Vivir" para toda la eternidad, pues menudo infierno. Hagas lo que hagas, tienes que cansarte de existir (valiente afirmación, esa de existir una vez muerto), porque te dediques a lo que te dediques, siempre acabarás repitiendolo eternamente. Una y otra vez, porque todo se repite eternamente en la eternidad. Joder, qué coñazo, si me estoy agobiando sólo de pensarlo; casi me dan ganas de morirme.

A lo mejor va y resulta que el cielo es precisamente escoger no vivir eternamente, y anda que menudo montón de chorradas especulativas acabo de soltar en unas cuantas líneas. Soy todo un valiente.

Cinzcéu dijo...

Tocar el arpa durante toda la eternidad... ¡No me figuro cuánto peor que eso podría ser el infierno!

Grismar dijo...

Si en el Cielo hay arpas ¿no puede uno llevarse la guitarra, o el saxo, o la PC al menos? ¿qué hizo el arpa para merecer el cielo?
P.D.: ¿comentar en un blog que dios es un invento bastante pesado es pecado?

Harry.c dijo...

Yo el otro día fui a un concierto de arpa y aquello era un infierno.

Vitore, tú de las gafas no te libras ni el cielo, cielo.

Chasky dijo...

¿Pero va a caber toda la gente en el cielo ahora que no hay limbo? Aquello estará masificado ahora, no se podrá ni salir a la calle, y los pisos estarán por las nubes.

ruidoDEtacones dijo...

jjajajjaja...

Yo ya me pido sitio, en la esquina , que es lo mío y me pido también llevar el pc...

Harry.c dijo...

Oye, y el Olimbo de los dioses sigue funcionando? Hace rato que no paro por ahí.

SebastianDell dijo...

Harry, lo hemos vendido, que no sabes lo que nos daba la constructora por el terreno. Ahora estamos en Marina D'Or. No es lo mismo, pero bueno, también estamos más accesibles.

Harry.c dijo...

Marina D'Or, ese sitio es mi sueño! Todas las comodidades que precisa el ser humano en un reducto! Un paraíso para los sentidos! Marina D'Or es la creación más espectacular del hombre desde el lavaplatos! Yo quiero ir a Marina D'Or! Es más, quiero vivir en Marina D'Or!

reducto.
(Del lat. reductus, apartado, retirado).
1. m. Mil. Obra de campaña, cerrada, que ordinariamente consta de parapeto y una o más banquetas.

vitore dijo...

Por favor: Ruego encarecidamente a los contertulios que dejen de hacer publicidad de Marina D'Or (aunque sea negativa) pues me jacto de que mi blog no incluya ningún tipo de publicidad (y menos si los de Marina D'Or ni los del Carrefur me dan ni un centeuro)