viernes, diciembre 16, 2005

¡Preparados, listos, a comer!


¿Cómo habremos descubierto los humanos qué es lo que se puede comer y qué puede ser venenoso o mortal?.

En el caso de lo venenoso o mortal, está claro que el primero de una tribu que se comiese una planta y muriese inmediatamente, sería el conejillo de Indias; queriendo o sin querer; y daría la pauta para no probar jamás eso.

Yo es que no me llego a creer mucho lo de la ciencia infusa. Es decir: ¿Qué circunstancia llevó al primer humano –aparte del hambre- a elaborar un ser tan aparentemente asqueroso como un pulpo y comérselo. Porque yo quiero pensar que el primer señor que se comió un pulpo, no tenía esa ciencia infusa para saber qué hacer con semejante amasijo blandengue de ventosas. Vamos, no creo que el primer comensal de un pulpo dijese: “Voy a inventar el pulpo a la gallega” y se pusiese a dar golpes al animal, a cocerlo en un caldero de cobre, a echarle pimentón, sal gorda, cachelos…

Quien dice pulpo, dice una gamba. Tú analizas una gamba como si fueses un extraterrestre y no parece un ser apetitoso con tanta pata, tanto ojo saltón y tanto bigote.

No sé quien enseñaría a los primeros humanos a comer. No me imagino a Dios delante de Adán diciéndole: “Mira; Adán, estos bichos se llaman gambas porque para eso soy Dios y le he dado ese nombre; pon una zarza a arder, llama a Eva, dile que tire la manzana esa que le ha dado la culebra y que traiga un poco de sal y comeros varias a la plancha. Si fueseis camareros tendríais que decir a grito pelao: ¡A ver unadegambasplanchaaa…!”.

Atónitos, Adán y Eva, se comieron la manzana y por eso estamos todos con un pecado original que no nos lo quita ni el Fairy Ultra ni el trajecito de cristianar con su Bautismo y su agua del río Jordán.

El caso es que dentro de poco, millones de gambas van a ser engullidas por tantos humanos como una ballena se podría comer ella solita, pocos cientos de manzanas también caerán en nuestras fauces –la mayoría convertidas en sidra- y nos hartaremos de comida y bebida en el primer mundo.

Mientras; en el tercer mundo……..

15 comentarios:

aberron dijo...

Increíble, vitore, llevo años haciéndome la misma pregunta! Y qué me dices de la bebida. El primer tío que consigue hacer vodka, por ejemplo. Lo lógico es tirarlo a tomar por culo y no volver a probarlo en la vida.

Ni Adán y Eva ni leches. Tampoco creo en las teorías del origen de la vida, la sopa primigenia y demás gaitas. El origen de todo fue un inmenso y primigenio Carrefour de donde fueron saliendo todos los productos que después íbamos a consumir: jamones, chorizos, gambas plancha y turrón El Lobo. Y en principio iba a ser todo el tiempo Navidad (eso era el Paraíso) pero luego tuvieron que dejarlo en una semanita, porque a Dios (el jefe de planta de ese gran Carrefour) no le alcanzaban los gastos.

Y acabo de fundar otra religión. Seguidme, yo seré vuestro profeta.

vitore dijo...

Pero... ¿En que consiste la religión esa tuya aberron?. Mira que me pido ser delegado del jefe de planta -una especie de Papa- y prohíbo consumir jamón pata negra los martes.

Juankar dijo...

Misterios de la vida..
Yo creo que la razón de que hoy comamos pulpo es púramente inversa. Es decir, la inversa a tu planteamiento. Me explico.
Primero fue el pulpo, conocido animal de compañía, el que se ventiló a un humano despistado que se adentraba en las aguas de aquellos tiempos en los que el pez mas pequeño era Moby Dick.
El pulpo se ventiló al pelao como una tapa de domingo. Y fue la vengaza de sus familiares la que acabó con el pulpo en sus barrigas.
Los gallegos hicieron el resto.

Una de gambas!!!

vitore dijo...

A lo mejor el pulpo ancestral se comíó a una pobre pescateira galega que recogía percebes y por eso se le llama 'pulpo a la gallega'. Es verdad juankar ¡qué misterios de la vida!

Harry.c dijo...

Pero, qué dis, carallo? Eu non séi cómo non vos aclarades...
Imos ver: Eu teño 123 anos e cando era unha rapaza pasábamos moita famiña de Deus. Algúns rapaces tiñan as manos e os brazos moi largos de Deus. A éses chamábamoslles pulpos e os comíamos con patacas os domingos na romería. Tempo despóis, prohibiouse o canibalismo e entón empezamos a comer os pulpos da ría. Lles dábamos boas hostias para rememorar as que lle dábamos aos rapaces aquéles. O meu Manoliño libróuse po-los pelos, xa que ten os brazos e os dedos como embutidos do Bierzo. Ay, pero que gustiño me dá o carallo na parrochiña os sábados á noite, que chego a romería e póngome a bailar o reaggetón ése e doy tantas voltas que despóis non son capaz de atopar a saíña entre os toxos de Deus. Menos mal que o domingo levo as bragas limpas como grelos, que Don Xosé, o cura da aldea, non deixa de mirar pra mín e parece que ten un Gremlin de éses debaixo da sotana. Ay, cando morra o meu Manoliño -que Deus o quera pronto- vou declararme a Don Xosé e vou facer que mande os hábitos e os votos ó carallo e voulle poner a pirola mirando a Deus e vou sacarlle máis leite que ás miñas vaquiñas e despóis voulle preparar un pulpo con cachelos. Ay, as miñas veciñas van morrer da envidia as moi porcas, que eu séi de algunhas que deixan perrechasos nos bancos da igresia para chamar ao macho. Pois o machiño vai ser pra mín como que me chamo Maruxa.

vitore dijo...

¡Pero bueno harry.c! ¡Eso no es un comentario; es una colitis verborréica!. ¡Moito graciosiño!

scape95 dijo...

Jejeee, qué gracioso el post. Salvo el final, claro. Lo curioso (lo trágico) es que la mayor parte de esas gambas que nos zamparemos provienen de instalaciones en América o Asia que se construyeron arrasando la costa y acabando con el modo de vida de sus habitantes. Economía de mercado, creo que lo llaman...

Salu2!!

vitore dijo...

Es que nunca me cansaré de decir que los humanos de paises más o menos ricos, somos una plaga, un cáncer para los menos favorecidos.

Cinzcéu dijo...

Vitore, los humanos de países más o menos ricos no son ninguna plaga, la plaga es pandémica pero no consiste es unos tipos que les gusta comer gambas.
Y sobre el resto, supongo que todo comenzó con las prohibiciones bíblicas: "que manzana no, que jamón tampoco, bueno, será pulpo entonces porque yo tengo hambre" habrá dicho un gallego muy religioso.

vitore dijo...

Seamos o no seamos plaga; cinzcéu, seamos o no seamos de un país rico. ¿Qué sentido tendría la existencia de un pulpo o una gamba si no los hubiésemos hecho parte de nuestras vidas, cocinándolos de infinitas maneras?...

Cinzcéu dijo...

Si "sentido", como yo creo, refiere a lo social, es decir, a lo "humano", ninguna. El sentido del pulpo es comérnoslo, pero nunca es triste la verdad, dijo un catalán.

Pilix Forever dijo...

Nunca he tenido debilidad por las gambas y marisco en general, pero cada vez que me acuerdo que las gambas son como las cucarachas del mar me dan un asco que paqué!

ruidoDEtacones dijo...

El post, como siempre ameno, ocurrente,

nos invita a la reflexión...

de dónde?...quien??

Los comentarios, para que decir, casi casi me sacaron de mis dudas...

jjajajja....boas noites guapiños.

ruidoDEtacones dijo...

Ya veremos cuando suba el colesterol....¡¡¡¡ya veremos!!!

Chabacano dijo...

A mí lo que me extraña es que no cultivemos insectos -excepto en Canarias-, que son buenos para comer y los tenemos a patadas. O babosas. ¿Qué hace que las babosas parezcan asquerosas siempre y en cambio los caracoles nos resultan simpáticos unos días y sabrosos otros? Si cocinásemos a las langostas las plagas pasarían de ser una desgracia a la fiesta del pueblo.