jueves, junio 29, 2006

tres segundos

Y es que las cabezas necesitan una desfragmentación, reordenar datos, organizar las neuronas tan desperdigadas algunas como esas hormigas que llevan un trocito de algo al hormiguero y una ráfaga de viento las desplaza un larguísimo metro (cien veces su diminuto cuerpo hormigoso) hacia el nordeste, con lo que pierden tanto el rumbo como la hierbecilla que portaban y que pesaba cinco veces más que nuestra amiguita perdída.

En verano deberíamos convertirnos en humanos peces. Ello nos llevaría a estar todo el día en el agua y a dedicarnos voluptuosamente a nadar. Ojo, que parafraseo un poco una entrada de hace poco de hang tucker.

Si digo nadar quiero dar al infinitivo el sentido de no hacer nada, no de flotar sobre un liquido (aunque la acepción nadar no signifique no hacer nada, a mi me gustaría que significase eso).

Ser un humano pez vendría muy bien en esta época del año (aparte de para nadar en el sentido diccionarista de la palabra) para tener las mismas preocupaciones de un pez que son (según ciertos inciertos estudios) exactamente los tres segundos que un pez recuerda los tres segundos que… “¿qué habrá pasado hace tres segundos?”: (dice el pez) ya en los siguientes tres segundos que va a olvidar ahora que empiezan otros tres segundos tan olvidables como los millones de tres segundos seguidos que marcan su efímera memoria y vida antes de convertirse en tres segundos de pescaitos fritos (de tres primeros tenemos ensalada mixta, macarrones con tomate y chorizo y gazpacho) que los turistas y los lugareños de cualquier puerto devoran en tres segundos… Bueno, eso si viene el condenado camarero que ni mira el muy capullo.

12 comentarios:

Guillermo dijo...

Escribamos a la RAE en masa para que añadan el nuevo significado del verbo nadar. Me parece genial

- ¿Te vienes a nadar al parque?

- Vamos a nadar a la cafetería ¿te apuntas?


es que suena de vicio

Hang Tucker dijo...

Que no era mi intención sentar el precedente para un nuevo verbo. Pero, en fin... nada.

Harry Haller dijo...

Ulises le dijo a Polifemo —antes de meterle el dedo en el ojo— que se llamaba "Nadie" (¡qué embustero y el otro que tonto! ¿no?) y así, cuando pidió ayuda a los otros cíclopes todo ciego estos se pensaban que estaba curda porque decía que nadie le había enhebrado su solitaria pupila.
O sea, en total, que ser nadie a veces y hacer nada a ratos y no tener memoria muchas veces puede ser una gran cosa.

¿No crees que somos ya peces en este mar de la blogosfera con la única diferencia que por memoria tenemos ram y que en vez de decir glups como un pez decimos "blog, blog, blog…"?

Harry.c dijo...

Muy ingenioso lo de 'nadar'! Me ha encantado!
Y la historia me hace pensar un poco en Buscando A Nemo. A ver si la vuelvo a ver pronto, que estaba muy simpática...

Oye, sabías eso de:

-Qué, no nadas nada?
-No, es que no traje traje.

Un abrazo! ;)

Pluma Roja dijo...

Pienso nadar todo el mes de julio, de hecho, ya me estoy poniendo a ello.
Y también me estoy poniendo en eso de los tres segundos, creo que lo estoy consiguiendo.
¿Qué decía?
Ah, sí. Me estoy convirtiendo en toda una pez-pluma-roja.

Grismar dijo...

Si en España julio es un mes para nadar en Argentina podríamos exigir al menos un día para el nadismo, después de todo dicen que es la Madre Patria y toda madre tiene que tener su día. De hecho podríamos pedir un mes para nadar argumentando depresión patriótica.
(Me quedé colgadísima con la imagen de los peces que dicen "blog, blog, blog" ¿en la blogósfera se cumplirá aquello de que el blog grande se come al blog chico?). Besos

Cinzcéu dijo...

Iba a comentar que nadamos nada pero... (3") ¿de que hablaba este post?, aunque... (3") esto será un blog, porque... (3") ¿no seré un pescaíto? y.... (3") ¡glup!

Cobre dijo...

Yo necesito dedicarme a nadar como agua de mayo!!, y sinceramente, muchas veces no me importaría nada de nada tener memoria de pez..

Un abrazo niño Vitore

Carmen dijo...

Enga yaaaaaaaaa!!! levanta la mano empieza a llamar la atención diciendo chisssssssssss chissssssssss, verás como el camarero no se acerca jamas en la vida jejejej y lo de la memoria de pez a veces es interesante tenerla..

ma´heona´e dijo...

La primera vez que oí lo de los tres segundos me quedé bastante alucinada. Qué horror, la verdad, aunque muchas veces eso te lleve a ahorrarte problemas...

Un beso y que nade usted a gusto.

Dammy dijo...

Ahora entiendo porque no hay peces suicidas...

Un blogsaludo.

vitore dijo...

Iba a contestaros a todos, pero se me ha ido el santo al cielo. Me parece que me he tomado demasiado en serio lo de los tres segundos de olvido.

Saludos!... Bueno, mejor: Salutres!