sábado, febrero 18, 2006

sin palabras


Otra historia en el Metro. Otra historia pequeñita; menor.

Estación de Núñez de Balboa- Línea-9

La chica morena de ojos grandes y negros y yo, observamos como en el otro andén, dos trabajadores se afanan poniendo cola de papel en grandes pliegos, que como un puzzle van a ser ensamblados para formar un anuncio...

El próximo tren efectuará su entrada en la estación en 2 minutos (reza el cartel luminoso de nuestro andén)...

Dan brochazos de cola y doblan con un arte que sólo ellos conocen seis, siete, no sé cuantos pliegos, mientras hablan por los codos.

La chica morena de ojos grandes y negros y yo, nos miramos y como ella debe ser una especie de bruja o maga, me dice telepáticamente; haciendo sonreír sus ojos; que nos vamos a quedar sin saber cómo pegan los pliegos y de qué será el anuncio...

El próximo tren efectuará su entrada en la estación en 1 minuto...

Yo levanto mis cejas resignado y ella me devuelve el gesto, pues ambos sabemos que nos vamos a perder el momento de la pegada y si se equivocan de sitio y si la cola no ha agarrado bien...

El tren está efectuando su entrada en la estación...

Nos montamos; ella se baja en Príncipe de Vergara y me regala una sonrisa. Yo también le doy una mía.

Me bajo en Estrella.

11 comentarios:

burubu dijo...

es increible como se puede conectar con una persona y saber lo k piensa con solo una mirada, y mas increible k pasando mas a menudo eso de lo k nos damos cuenta, el k aveces estemos tan solos.¿Nos incomunicamos nosotros mismos?

incondicional dijo...

Biennnn, tye has comunicado con una chica morena de ojos negros, que te parece?, la vida es bella ;-).
Feliz domingo.

Chasky dijo...

Por un momento he pensado que los dos no os ibais a montar en el metro y esperariais a que terminaran de poner el anuncio, después os habríais ido a tomar un café y culminabais el día con una noche de sexo desenfrenado.

vitore dijo...

burubu: ¡Como me gusta que aparezcas por aquí; niña!. Y sí, nosotros mismos nos incomunicamos hasta que cruzamos miradas amigas que duran algo más de un segundo.

incondicional: La comunicación sin palabras me pareció divertida. La vida y la chica son bellas! ;) Feliz domingo para ti también!.

chasky: Tienes razón, majo, teníamos que habernos quedado a ver el anuncio... En cuanto a lo del café y el sexo. El café hubiera sido cortado y el sexo desenTrenado :)

incondicional dijo...

Venía a leer la continuación, suponía que volvías a ver a la chica morena, cachisnamarrrrrr.

Sólo tú te diste cuenta de "ninguno" ;-)

Que tengas un feliz lunes y que veas a la chica y nos cuentes lo del anuncio, porfassssss

Cinzcéu dijo...

Se advierte a la población de Madrid que un individuo conocido como El Seductor del Metro anda sonriendo a mujeres morenas de grandes ojos negros. Se aconseja prudencia ya que el sujeto conocería túneles, pasajes y recovecos secretos por haber dibujado sus planos originarios.

Grismar dijo...

Yo que vos vuelvo mañana a la misma hora frente al mismo anuncio, una morena nunca se queda con las ganas de saber algo.

Harry.c dijo...

vitore, con tu permiso, puedo poner un final alternativo como en los deuvedeses?

Final principal:
Nos montamos; ella se baja en Príncipe de Vergara y me regala una sonrisa. Yo también le doy una mía.

Me bajo en Estrella.


Final alternativo:
Nos lo montamos; ella se baja las brangas Princesa y me regala una corrida. Yo también le doy una mía.

Veo las estrellas.

aberron dijo...

Pues qué suerte te tienes; me pasa a mí y seguro que me sonríe el tiarrón que anda pegando los carteles. Y no, no pienso decir aquello de "nadie es perfecto".

vitore dijo...

incondicional: A saber cuando vuelvo al Metro... Hasta cambiarán anuncio y chica al mismo tiempo. ¡Estos publicistas!. Un beso.

cinzcéu: ¡Por Dios!. ¡Has descubierto mi secreto!. ¡Conozco el Metro como Quasimodo conoce Notre Dame!.

grismar: Seguro que la chica no suele montarse ni en Metro ni en esa línea. Si no: ¿Cómo se atreve a mirar a unos tíos pegando anuncios y encima sonreírme con esos ojos tan ojos?.

harry.c: ¡Qué bruto!... digo ¡qué romántico! :P

aberrón: Pues bien mirado si que tuve suerte, menos mal que los tíos del anuncio estaban en el otro andén, si no; hubieran roto la magia del momento o el propio cartel... ¡Qué ojos!.

Gnomofónimo dijo...

Yo soy de los que se quedan y le digo quédate, no te lo puedes perder, a pesar de que soy tímido, si se queda o no, no es importante, yo me quedo y luego te lo cuento.