lunes, febrero 20, 2006

"Rampla" de "mini-invalidos"

Voy a contar otra historia relacionada con el Metro, sobre todo porque no me apetece hablar de la gripe aviar ni de las caricaturas de Mahoma...

Verás; ahora por decir esto, seguro que recibo en mi normalmente tranquilo blog, la visita de cientos de miles de exaltados a favor y en contra de que se maten a todas las aves que tiendan a dibujar con sus errantes vuelos, la figura de Mahoma y de Alá enteros; los dos.

Escondámonos pues en el Metro, adonde ya no he vuelto a ir desde que una chica morena con los ojos muy negros y yo nos sonreímos. Es lo que tiene de bueno o malo lo de tener coche. Una vez hecha la revisión correspondiente, vuelve uno a su cajoncito con ruedas y allí no te sonríen ni morenas, ni rubias, ni mucho menos (gracias a Dios) el furgonetero que reparte cualquier cosa que la ciudad necesite o no, pero que lleva su musiquita de Camela a todo volumen tan contento él y como mucho te mira esperando la luz verde del semáforo (eso si no se lo salta a la torera) con cara de decir: ¡¿Qué pasa?!.

Y tú le dices: “Pues mire usted señor furgonetero, pasa que cercana la inauguración de la Estación de Nuevos Ministerios, concretamente del Intercambiador de Transportes entre Metro, trenes de Cercanías y buses, aconteció que se instaló una rampa para permitir que los minusválidos que fuesen a tomar alguno de esos transportes, pudiesen acceder a ellos sin problemas de movilidad. El Encargado de la Obra tenía su propio nombre para dicha instalación llamándola “rampla de mini-invalidos”. La pendiente de dicha rampa (fuera de normativa) era tal (cagada) que hubo que cambiar la interconexión entre la velocidad de la silla (a la que pusieron unos sacos con el peso parecido a un humano, no fueron tan brutos de poner a un señor de verdad) y la de la apertura de la puerta automática cuyo sensor era incapaz de detectar a tiempo el acercamiento a 91.3 km/h de la silla con los sacos produciéndose el fatal choque de silla y sacos con la puerta que asustada de su propia lentitud se abría 2,38 segundos tarde con sacos y silla desparramados por ahí...”

El furgonetero dice: “No es por molestarle, pero se ha puesto el semáforo cinco veces en verde (contando la de ahora), cuatro en ámbar y cuatro en rojo. ¡Ande!. ¡Tire!”.

Y yo ando y tiro y me digo. “Mañana al Metro, a ver los anuncios morenos con ojos negros y las chicas en pliegos menores”.

10 comentarios:

TUNIA dijo...

A MI PASO UN PEQUEÑO CASO EN LA RENFE DE PPE PIO CUANDO IBA TRABAJAR A POZUELO..LLEGA EL TREN, NOS MONTAMOS TODOS Y A MI LADO HABIA UN HOMBRE QUE LLEVABA UNA BARRITA DE METAL BASTANTE LARGA, COMO EL TREN IBA HASTA LAS TRANCAS, TODOS NOS KEDAMOS DE PIE INCLUIDO EL PAISANO CON SU BARRA DE METAL EN LA MANO..PUES LA GENTE QUE ES TAN LISTA SE IBA AGARRANDO A LA BARRA DE METAL SIN DARSE CUENTA NI LA GENTE NI EL PAISANO QUE CADA VEZ HABIA MAS MANOS AGARRADAS A LA SUSODICHCA BARRITA... LLEGO LA PARADA DEL HOMBRE E INTANTO LLEVARSE SU BARRITA CONSIGO... EH AHI EL PROBLEMA¡¡¡ SE TENIA QUE LLEVAR CON LA BARRITA A 10 PERSONAS ENGACHADAS... AL FINAL EL POBRE PAISANO GRITABA: "¡QUE ME TENGO QUE BAJAR QUE ES MI PARADA Y.. LA BARRA ES MIA¡¡¡¡"
AL FINAL EL POBRE HOMBRE PERDIO LA PARADA Y ENCIMA LA GENTE SE MOSQUEO POR QUE LES ECHABA LA CULPA¡¡¡
UNA ODISEA.....

Grismar dijo...

Vitore: voy a comentar algo muy tonto: me encantan tus historias de Metro.

Harry.c dijo...

Jajaja, tunia, esa historia es brutal; parece un sketch de algún humorista.
A mí también me encantan las historias de vitore relacionadas con el Metro. Desde aquí le animo a que las recopile todas en un un libro. El premio Planeta necesita calidad. ;)

incondicional dijo...

Me gusta saber que pasas por mi blog antes de ir a dormir ;-).
Apenas conozco Madrid pero mira por dónde ahí justamente vivían unos amigos, es la única por dónde caminé, no conozco el metro de Madrid, gracias a tí, voy enterándome de sus historias.
Deja el coche por unos días, te hará bien caminar un poco y a lo mejor, quién sabe, ves a la chica otra vez. Suerte.
Un abrazo.

mmm dijo...

...este finde estoy en madrid...seguro qe cojo el metro...me pasará alguna de tus historias?...b7s

vitore dijo...

tunia: es que a nadie se le ocurre llevar una barra en el tren... Bueno, pobre hombre, a lo mejor era saltador de pértiga o iba a colocar una cortina. Muy divertida tu historia!.

grismar: Gracias. Me gusta que te gusten. Seguro que me acordaré de alguna más para poner aquí... O me la inventaré... Aunque éstas son reales como la vida misma. Chau. Un beso.

harry.c: Esta tunia parece humorista, es verdad. En cuanto a lo del Premio Planeta, no sé, quizás me presente, pero escribiré con seudónimo no sea que no me den el premio.

mmm: ¡Bienvenida a mi pueblo!. El Metro está lleno de historias, seguro que tú; al visitarlo; provocarás alguna con tu sola presencia. Ya me contarás si necesitas un Metrocicerone ;)

incondicional dijo...

Y mi respuesta?, andandara? :-)
A pesar de todo, merece la pena conocerlo y disfrutarlo, deseo que lo encuentres, nunca es tarde.
Un beso.

TOÑI dijo...

GRACIAS , PERO ESTOY APRENDIENDO DE MAESTRO VICTOR.... DEBERIA DE TENER UNA COLUMNA EN ALGÚN PERIODICO...TRIUNFARIAS SEGURO¡¡¡¡

vitore dijo...

incondicional: ¡Perdona; que te he saltado como si fueses una valla!. Será porque no quiero dejar el coche, jaja. ¡Ah! y gracias por tus deseos. Pon una vela por mis amores futuros!. Besos. ;)

toñi: Yo creo que debería apoyarme en alguna columna para leer el periódico más bien. Jeje.

incondicional dijo...

La pondré, no lo dudes, lástima que una ya nació con pareja que si no....;-).
Seguro que alguna chica encantadora te vigila, abre los ojosss, eres un sol.