viernes, agosto 17, 2007

Charlas veraniegas

Él: ¿Sabes que es lo que menos me gusta de este chiringuito de esta playa?

Ella: ¿Qué?

Él: Pues el chiringuito en sí. Mira; los camareros que tardan horas en traerte una maldita coca cola, que parece que les has pedido la condenada fórmula secreta del brebaje americano que el otro día salió en el Trivial cómo se llamaba. ¿Te acuerdas?

Ella: Me acuerdo que salió la pregunta, De la respuesta no me acuerdo como pasa con casi todas las preguntas de ese juego, que vuelves a jugar otro día y no recuerdas que era algo así como X77. Anda, pídele a este camarero que se llama Paco aunque no atienda por su nombre un par de coca colas.

Él: ¡Paco! ¡Pacoooo! ¡Pac!. Nada, ni caso. Joder con el chiringo este. Este tal Paco; ¿no será por ventura ciego y sordo de nacimiento y por una de esas historias de trabajos sociales le tienen aquí dando tumbos de una mesa a otra sin servir ni cobrar?

Ella: Por lo menos el chiringuito este nos sale barato, porque las dos cañas de ayer y los dos tintos de verano del martes no pudimos llegar a pagarlas. Un siglo esperando a que Paco o sus otros compañeros Pacos ciegos y sordos nos atendiesen y tuvimos que hacer sendos “sinpas”* que no se a ti; cariño; pero a mí me está empezando a gustar eso de no pagar, jaja.

Él: Yo es que ya sabes que soy tonto y me tiembla todo el cuerpo del delito. Vamos, que parece que he robado la Capilla Sixtina y me la he metido en el sobaco y está a punto de descubrirme Paco que se ha chivado a Benedicto XVI, jaja.

Ella: Y encima el calor o mejor dicho: “la caló” que hace que no corre una pizca de aire. Paco: échanos setenta litros de agua helada por la cabeza…

Él: Estaría bueno que te escuchase; niña, jaja. Ni coca colas ni nada. Setenta litros de agua helada. Seguro que “tendríamos” que hacer otro “sinpa”.

Ella: ¿A qué no sabes lo que me apetece ahora?

Él: ¿El qué?

Ella: Pues un chocolate calentito con churros en Madrid, en San Ginés**, unos días antes de Navidad… O sea; no es que me apetezca ahora aquí. Me apetece pensar en esa época con su fresquito, con sus compras, con su chocolatito… mmmhh..

Él: ¡Qué cosas se te ocurren! ¡Mira que sois raras las mujeres! Anda Paco; para mi niña un chocolate bien calentito, siete cañas, veintiséis tintos de verano, una de gambas, un donut, cuatro churros, y una dorada a la sal; para mí lo mismo menos el donut.

Paco: No, si donuts no nos quedan. Lo de antes eran dos coca colas ¿no? ¿Son para llevar?

Ella: Ay Paco que alegría: ¡oyes! ¡ves!. ¡Esto es un milagro!. Dile al Papa que le devolvemos la Capilla Sixtina mañana, que la tenemos de sombrilla y es la admiración de media playa y sí; Paco, ponlas en un tupper que nos las llevamos a la sombrilla Sixtina que se la está llevando el viento que en este chiringuito de dios y del papa no corre.

Paco: ¡Manolo! Trae a estos señores dos cocacolas para llevarle a su padre o no se qué; que yo ando muy liado... ¡Coño, ya se me han escapado los de la mesa 14!...

Manolo: ¿Que les traiga dos cocaques a quién?...

Él y Ella: ¡Vivan las vacaciones! (yéndose sin cocacolas ni nada pero abrazaditos y felices)


* Método que consiste en irse de un local sin pagar cuando reiteradamente se ha querido hacer ese pago.

** "Inspirado" por una conversación en Mujeres al blog con Eloryn

11 comentarios:

Thalatta dijo...

Cómo te afecta el calor, vito... Anda pídele a Paco una coronita para mí y dile que me la traiga fresquita ¿me invitas tu, no? ahh si... vale... bueno hasta luego... ahh no que me falta la coronita, es igual si eso ya me la guardas...
Besillos!

Chasky dijo...

Si es que está todo lleno de gente en vacaciones, no sé de dónde sale tanta gente en estas fechas que no puedes ni tomarte un refresco o comer tranquilamente.

novia novata dijo...

Pues a mí si lo pienso un poco también me apetece ese chocolatito caliente... mmm...
Será que el tiempo no acompaña mucho para ese baño de agua helada!
Y sí, cosas de mujeres, que el frío no nos gusta nada pero ir de compras en navidades... al menos a mí!!
Besos.

Otra vez a viajar al olvido... dijo...

hola, te convido a leer mis poesias (historias cortitas)...

Grismar dijo...

El chiringuito me suena conocido, pero yo le echaba la culpa al subdesarrollo. Besos (por estos lares helados vendría muy bien un chocolate calentito)

fusa dijo...

Me han dado ganas de prepararme un chocolatín calentínnn, no veas lo que ha enfriado el tiempo, con chaqueta de lana te escribo ;-)

Tunia dijo...

Sabes que como me hables de chocolate me pierdo....
Malo.
Besines

Tunia dijo...

Bueno a ver si vuelves y me das el chocolatito, que ahora me ha dado vicio....
Malo, malisimo, sabes que no puedes utilizar la palabra chocolate¡¡¡¡¡

eloryn dijo...

¡Qué risas me he echado con ella, él y Paco!
Ese Paco me recuerda mucho a un camarero de un bar de Arroyo de La Miel al que fui de pequeña...
Besos, papuchi

Vitore dijo...

Reconozco que estoy vago en estos días veraniegos en los que he ido y venido de sitios de vacaciones con chiringuitos y Pacos y soles y calores y risas y silencios y amigos... Así que vuelvo a no contestar personalmente a quien me ha comentado aquí :)

Tunia dijo...

Mal echo por que yo estoy esperando mi chocolate¡