Que conste en Acta que está lejos de mi intención convertir esta bitácora en un foro político. Sin embargo, voy a opinar brevemente sobre lo que me pareció el debate pre-electoral entre los dos principales candidatos a ocupar la Presidencia del Gobierno de España.
Yo compararía los preliminares de este debate con todas esas alharacas que con demasiada frecuencia (y en todos los medios de comunicación habidos y por haber en estos comienzos del siglo XXI) nos instan a interesarnos, a deslumbrarnos con mensajes tan subliminales como directos, haciéndonos creer en una especie de triple salto de saltimbanqui, que lo que vamos a ver; en este caso; es “El Debate del Siglo”.
Yo, que ya voy siendo perro viejo, tiendo a no sentirme atraído por esas necesidades de tener que ver una serie de televisión, tener que escuchar una música inaudible o tener que ver una película porque ha recaudado millones de dólares.
Y es que este debate o el propio pre-debate, me ha seducido tan poco como me seducen las canciones de plástico que una cadena de radio fórmula llamada 40 Principales lleva años invadiendo las mentes de la gente y eligiendo como mejor grupo del año a unos impresentables sin estilo ni calidad como por ejemplo: El Canto del Loco.
El que a un hombre como yo, que ha vivido etapas brillantes y excitantes de la Historia reciente de este país, con políticos tan personales como contrapuestos, como juramentados en la consecución de una transición de una dictadura a una democracia, le intenten presentar este debate político entre “Sosoman Zapatero” y “Marionetaznar Rajoy” como algo interesante y políticamente atractivo, a lo único que me llevó fue al visionado de los nervios y titubeos de estos dos politiquillos de zarzuela y a sus peleítas de guiñol.
Pero como a pesar de ser ese perro viejo (de cuya condición me jacto) soy también un niño inocente como una margarita de un campo virgen, voy y me creo que sea quien sea el que gane las elecciones, va a intentar hacer cosas para que las buenas gentes vivamos felices y comamos perdices y no nos va a fastidiar ni los sueldos, ni las hipotecas, ni la compra, ni nada de nada. Amén.
martes, febrero 26, 2008
viernes, febrero 22, 2008
Voy a ser vocal (la E)

Sólo cuando a uno le llega una notificación de este tipo, se da cuenta de que pertenece a un país, a una sociedad.
También piensa uno que le podía tocar la Lotería Nacional o la Quiniela de fútbol en el que caso concreto de que uno jugase a ello, pero esta vez ha sido que no me ha tocado nada en un juego de azar.
Esta vez me ha tocado ser Segundo Vocal (digo yo que seré la E) en una de las innumerables mesas electorales que el próximo 9 de marzo quedarán abiertas para que el pueblo español haga uso de su inalienable derecho a votar a sus representantes políticos durante la próxima legislatura y olé.
No ha hecho más que empezar la previsiblemente latazo campaña electoral y me ha llegado ya esta notificación, cuyo escaneo acompaña este post, junto con un Manual para los Miembros de las Mesas Electorales que como buen ciudadano he corrido raudo a leer con grandísima ilusión.
Lo primero que me ha llamado la atención es lo prolijo de las actuaciones a realizar por los afortunados elegidos entre los que me cuento. Cientos de papelotes, de listas, de certificados, de credenciales, de sobres y de listados, deben ser comprobados, sellados, firmados, copiados y comprobados
¡Qué bien nos lo vamos a pasar!
Está todo bien explicadito: si se produce cualquier eventualidad ajena al hecho en sí de la votación, hay una serie de normas a seguir para anular, aceptar, regañar o aplaudir las circunstancias que se puedan llegar a producir, como por ejemplo: Intentar votar siete veces, no llevar más documento acreditativo que la tarjeta de Amigos de la Capa de Castellón de la Plana o querer votar a mi gato, que es muy simpático.
En fin, que intentaré tomármelo con filosofía o con un poco de vino y cuando llegue el día, probablemente tenga material para hacer no una sino varias entradas con las anécdotas que por suerte o por desgracia se producirán en la mesa 96, Sección A del colegio de al lado de casa.
sábado, febrero 16, 2008
Choque
¿No os ha pasado alguna vez que cuando vais a doblar una esquina cualquiera, estáis a punto de chocaros con otra persona que se encuentra con vosotros justo en ese punto?
Esta mañana hemos estado a punto de chocarnos una mujer y yo.
Ella ha soltado uno de esos “uy” que a veces sueltan las mujeres, sobre todo cuando no van bien agarradas en el autobús y éste hace un giro inesperado o frena casi a fondo con el consabido “uy” que nunca falta en un autobús municipal, que quizás ponga a esas señoras el propio Ayuntamiento para dar ese toque de música “uyuyuy” que alegre el viaje y el interior de ese transporte que resultaría más aburrido sin esos “uys”.
Cada vez que estoy a punto de chocarme con una persona en esa u otra esquina cualquiera, me gusta pensar hasta que punto nuestras vidas han ido dando tumbos para que estemos a punto del choque. Me hace gracia imaginar y hasta dibujar mentalmente todos los movimientos que hemos hecho hasta el casi choque. Desde cuando nos hemos levantado cada uno de nosotros, hasta cuando íbamos a salir a la calle, pero justo en el portal nos damos cuenta que nos hemos dejado una carta o por utilizar algo más moderno (y que es justo lo que me ha pasado a mí) recibimos un sms en nuestro móvil y vamos respondiéndolo mientras andamos un poco más despacio mirando ya a la pantalla, ya al suelo para evitar pisar alguna caca de perro.
Otras veces he imaginado, que lo mismo que pequeños actos o falta de ellos, han hecho que estemos a punto de choque, quizás esos actos o su falta han hecho que hayamos evitado que se nos caiga una cornisa o un tiesto en la cabeza.
También me da por pensar que a lo mejor esta mañana esa mujer era la mujer de mi vida y por culpa del sms no me he chocado con ella para siempre. O era una arpía y tendría que darle gracias a Nokia por el sms salvador…
Y ahora me pregunto: ¿Esto lo he contado yo alguna vez en este blog?
Si es que sí, significará que el blog es casi como la vida, pues que levante la mano quien no haya contado mil veces esa anécdota tan divertida y que cuando viene a cuento, va uno y la cuenta como si fuese la primera vez y a no ser que el amargado de turno te diga: “Eso ya lo has contado”, los demás reviven la risa primera.
Por eso, si he contado esto o algo parecido, espero el perdón por este supuesto auto-plagio (si es que se ha producido). Que conste que no pienso releerme. Ustedes; hagan lo que quieran que para eso están invitados perennes en este casa.
Esta mañana hemos estado a punto de chocarnos una mujer y yo.
Ella ha soltado uno de esos “uy” que a veces sueltan las mujeres, sobre todo cuando no van bien agarradas en el autobús y éste hace un giro inesperado o frena casi a fondo con el consabido “uy” que nunca falta en un autobús municipal, que quizás ponga a esas señoras el propio Ayuntamiento para dar ese toque de música “uyuyuy” que alegre el viaje y el interior de ese transporte que resultaría más aburrido sin esos “uys”.
Cada vez que estoy a punto de chocarme con una persona en esa u otra esquina cualquiera, me gusta pensar hasta que punto nuestras vidas han ido dando tumbos para que estemos a punto del choque. Me hace gracia imaginar y hasta dibujar mentalmente todos los movimientos que hemos hecho hasta el casi choque. Desde cuando nos hemos levantado cada uno de nosotros, hasta cuando íbamos a salir a la calle, pero justo en el portal nos damos cuenta que nos hemos dejado una carta o por utilizar algo más moderno (y que es justo lo que me ha pasado a mí) recibimos un sms en nuestro móvil y vamos respondiéndolo mientras andamos un poco más despacio mirando ya a la pantalla, ya al suelo para evitar pisar alguna caca de perro.
Otras veces he imaginado, que lo mismo que pequeños actos o falta de ellos, han hecho que estemos a punto de choque, quizás esos actos o su falta han hecho que hayamos evitado que se nos caiga una cornisa o un tiesto en la cabeza.
También me da por pensar que a lo mejor esta mañana esa mujer era la mujer de mi vida y por culpa del sms no me he chocado con ella para siempre. O era una arpía y tendría que darle gracias a Nokia por el sms salvador…
Y ahora me pregunto: ¿Esto lo he contado yo alguna vez en este blog?
Si es que sí, significará que el blog es casi como la vida, pues que levante la mano quien no haya contado mil veces esa anécdota tan divertida y que cuando viene a cuento, va uno y la cuenta como si fuese la primera vez y a no ser que el amargado de turno te diga: “Eso ya lo has contado”, los demás reviven la risa primera.
Por eso, si he contado esto o algo parecido, espero el perdón por este supuesto auto-plagio (si es que se ha producido). Que conste que no pienso releerme. Ustedes; hagan lo que quieran que para eso están invitados perennes en este casa.
lunes, febrero 11, 2008
Nani-2
Creo que mi inquilina Nani merece otra entrada en este blog. En parte porque el primero dedicado a su estancia en casa contaba con unas fotos hechas a toda prisa pero que no dejaban de mostrar un tanto periodísticame
nte, las primeras horas de la gata fuera de su entorno habitual.
Tengo que decir que la adaptación de Nani, está siendo estupenda. Además es que merece la pena conocer a este “bichito”; como cariñosamente suelen llamarla sus amos; pues es un peluche del tipo croqueta, es decir, le encanta que la acaricien a todas horas y una de las cosas que más le gusta es tumbarse panza arriba para ser acariciada en la tripota peluda y suavecita que posee.
Aprovecho esta entrada dedicada a Nani para colgar unas fotos con bastante más calidad que las que puse en el anterior. Excepto una, que es de mi cámara, las otras dos, se las debo a tunia, que disfrutó de la niña Nani y a la que fotografió espléndidamente.
jueves, febrero 07, 2008
Nani

Tengo a una inquilina en casa. Se llama Nani y es una bella gata tricolor indescriptiblemente cariñosa. Nani deja que una pareja de amigos vivan en su casa con bastante comodidad, aunque ella se suele reservar el mejor sitio del sofá. Pero resulta que estos amigos se han liado la manta a la cabeza y han decidido hacer un largo viaje a los Estados Unidos de Norteamérica.
No a todos.
Solo a algunos.
Pero este viaje a ese vasto (y a veces basto) país, entre factura esta maleta, despelótate para pasar el control de pasaportes, etcétera, les va a llevar unos quince días o más, por lo que Nani, ha decidido venirse a pasar una temporada a lo que hasta ahora era una parte de la mansión de los García y que en unos días se convertirá en un apartamento en Madrid que poseerá la minina.
De momento anda un poco atontolinada mirando cortinas, husmeando por aquí y por allá y escogiendo el que va a ser (al menos de momento) su rincón favorito.
Tiempo tendrá de comprobar lo blandito y rico que es el sillón de orejas en el que los fines de semana medito mis hispánicas siestas y me tendré que conformar con dar cabezadas en una silla cualquiera.
A los García nos ha costado un poco que saliese de debajo de un mueble desde donde ha estado llamando por teléfono a no sé quién.
Hace un rato, ha colgado y se ha dignado a tomar un ligero refrigerio y a tumbarse para su sesión de fisioterapia y masaje relajante gatuno.
Las fotos no son muy buenas (de hecho son esas birrias de fotos que saca mi móvil), pero es que me ha dicho que no soporta las cámaras digitales o réflex con flash. Si no se aburren ustedes, les iré contando la exclusiva vida de Nani durante estos días.
Para mañana ya me ha dicho que bajen las señoras de la casa de arriba a entretenerla. Ya he dado las órdenes oportunas.
Bienvenida; Nani.
miércoles, enero 30, 2008
precampaña
“…lo que intentamos explicar, sin duda, es la conveniencia de las medidas a tener en cuenta para la indudable mejora de las condiciones sociales del pueblo que si nos da su confianza, verá como nos emplearemos al máximo logrando, sin duda, una mayor estabilidad y bienestar que con dedicación y afán de superación conseguiremos establecer como punto de partida y meta de todos nuestros actos de servicio público y entrega a la ciudadanía. Digno es de destacar, sin duda, el papel que la sociedad tendrá en este camino, pues con ella concatenaremos la sabia cuestión de los marcos propios de un pueblo que ha dado sobradas muestras de sentido común, inteligencia y honradez que si nos da su confianza verá como nos emplearemos, sin duda, al máximo logrando una mayor estabilidad y bienestar que con dedicación y afán de superación conseguiremos establecer como punto de partida y meta de todos nuestros actos de servicio público y entrega, sin duda, a la ciudadanía. Lo que intentamos destacar, sin duda, es la conveniencia del papel que la sociedad tendrá en cuenta para la indudable cuestión de los marcos sociales del pueblo, logrando una partida y meta de todos nuestros actos que sin duda redundarán en la concatenación del papel que el bienestar tendrá en cuenta al pueblo, que como punto de partida y entrega a la ciudadanía, estabilizará el marco de la honradez y superación concatenada de nada que es lo que intentamos explicar y por ello pedimos, esta vez sin duda, su voto…”
Faltan 39 días para que dejemos de escuchar estos discursos de los políticos.
Estamos en precampaña.
No sé si voy a votar a alguien o a algo.
Faltan 39 días para que dejemos de escuchar estos discursos de los políticos.
Estamos en precampaña.
No sé si voy a votar a alguien o a algo.
viernes, enero 25, 2008
meme medio gatuno
Mi bella amiga tunia me ha endosado un meme en principio gatuno; como lo es en gran parte su blog; pero que yo voy a responder como humano, aunque me he bajado a Travis, el gato familiar al que no podría estrictamente llamar mi gato; porque no vive conmigo; pero al que si me apetece llamar mi gato porque para eso vive en el piso de arriba con mi familia, y que me va a ayudar a contestar este meme.
Ahí van las respuestas comunes de mi gato Travis y mías propias:
Lo que nos choca: A mí, las tonterías que nos hacen hacer para parecer normales; por ejemplo: trabajar y decir buenos días en la escalera aunque llueva a rabiar. A Travis le choca que no nos vayamos a la cama de una santa vez en Nochevieja, que si vamos a hacer pis o algo a las 11 y pico, nos va haciendo el camino al dormitorio y cuando ve que volvemos a la mesa, se descoloca y nos mira como diciendo: “Comeros las uvitas de una vez que tenemos que dormir, humanos idiotas”.
Lo que nos cabrea: A mí, las mentiras de todos los políticos tan cabrones como ladrones. A Travis le cabrean las voces agudas y la armónica tocando Oh Susana. También le cabrea el olor de la Coca Cola y una gota (1) de agua en el lomo.
Lo que nos libera: A mí, ponerme a cantar en el coche con el volumen altísimo y tirar un cubo de Rubik a una pared. Es maravilloso ver como saltan todos los cubitos de colores. A Travis el soltar sus uñas enganchadas a la maltrecha pata del desvencijado sillón del salón. Que a gusto se queda cuando se desembaraza de las telas medio rotas del sofá.
Lo que nos hace reír/ronronear: A mí, cualquier situación inesperada, no necesariamente humorística o graciosa en sí, pero que al analizarla no tienes más remedio que reír por lo ridícula o chocante que acaba resultando. A Travis: mi hermano mayor del que está profundamente enamorado y al único que ronronea y ama sin remedio y hasta sin esperanza (ver respuesta posterior sobre la infelicidad).
Lo que nos hace llorar: Por suerte, no lloro yo mucho, no tanto porque los hombres no lloran, sino porque de llorar lo hago o por una película pastelona que me emocione (por muy machote que yo sea) o por una alegría incontenible que me hace llorar mientras sonrío como un niño. Le he preguntado a Travis y me ha dicho: “¿Tú has visto alguna vez llorar a un gato?” Le he reconocido que no, aunque a veces maullan como si llorasen, pero me ha dicho que eso no es llorar, hombre.
Lo que nos da náuseas: A mí no me da nauseas nada explícitamente. Implícitamente me puede dar nauseas una cena mal digerida, pero como tengo una absoluta capacidad para vomitar, no me duran nada. A Travis le dan nauseas las gomas del pelo, que cuando encuentra una se la come, a sabiendas de que le sientan como una patada en sus huevecitos de gato entero y soltero y que hasta que no “gomita” (vomitar goma) no para el pobre.
Lo que te trae infelicidad: No sé si alegrarme o no de pensar que le estoy dando vueltas a esta pregunta y no encuentro nada que me produzca infelicidad, salvo generalidades como el hambre en el mundo o la caza indiscriminada de focas. Puede que sea un inmoral o que me vaya acercando a la vejez. A Travis que se apague el temporizador de la calefacción del baño y por descontado, le apena (aunque se haga el durito) que se haya casado su amor de siempre (mi hermano).
Lo que nos lastima: Si es físico, es obvio que me lastima cualquier golpe de esos tontos que te das en el tobillo que juras en arameo. Si es mental, el dolor de la gente a la que quieres. A Travis se la trae floja todo; física y mentalmente. Es un ser superior y está por encima de esas debilidades humanas.
Lo que tememos: Le temo a la enfermedad de mis seres queridos, casi le temo menos a una potencial enfermedad mía o a mi muerte. Travis no le teme a nada, aunque si se asusta a veces por cosas tan inconcebibles como un golpecito de nada o el ruido del viento. Cuando esto ocurre, se le abren los ojazos como platos soperos.
Lo que no quieres perder: No me gustaría perder ni a familia ni a amigos, aunque por lógica, tendré que soportar alguna que otra pérdida hasta que me pierda yo. Travis no quiere perder por nada del mundo sus siestas eternas calentito en invierno y en la terraza “a la fresca” en verano.
Una fecha que abomines: Esta pregunta de la fecha es rarísima. No sé para qué la has puesto, tunia. No abomino ninguna que yo recuerde, si recordase una fecha abominable hombre de las nieves, la diría. Le he preguntado esto a Travis y me ha dicho: “¿Qué coño es una fecha? ¿No ves que para mí todos los días son una fiesta sin fin? Me importan una coca cola (mierda para él) las fechas humanas”. Como tiene razón se la he dado con una caricia en el lomo.
Una cualidad que aprecias en una persona: Muy manida la respuesta, pero aprecio la sinceridad y también las buenas vibraciones. Travis creo que la cualidad que más aprecia en una persona es que no le moleste innecesariamente con caricias, cucamonas o ruiditos indeseados.
Una cualidad: Mi mejor cualidad creo que es el talante siempre conciliador, siempre amigable, siempre cariñoso. La de Travis es su belleza grecorromana, sin duda.
Si a alguien le apetece seguir este meme, que lo haga con toda libertad y lo diga para que visitemos su blog y cotilleemos las respuestas.
Ahí van las respuestas comunes de mi gato Travis y mías propias:
Lo que nos choca: A mí, las tonterías que nos hacen hacer para parecer normales; por ejemplo: trabajar y decir buenos días en la escalera aunque llueva a rabiar. A Travis le choca que no nos vayamos a la cama de una santa vez en Nochevieja, que si vamos a hacer pis o algo a las 11 y pico, nos va haciendo el camino al dormitorio y cuando ve que volvemos a la mesa, se descoloca y nos mira como diciendo: “Comeros las uvitas de una vez que tenemos que dormir, humanos idiotas”.
Lo que nos cabrea: A mí, las mentiras de todos los políticos tan cabrones como ladrones. A Travis le cabrean las voces agudas y la armónica tocando Oh Susana. También le cabrea el olor de la Coca Cola y una gota (1) de agua en el lomo.
Lo que nos libera: A mí, ponerme a cantar en el coche con el volumen altísimo y tirar un cubo de Rubik a una pared. Es maravilloso ver como saltan todos los cubitos de colores. A Travis el soltar sus uñas enganchadas a la maltrecha pata del desvencijado sillón del salón. Que a gusto se queda cuando se desembaraza de las telas medio rotas del sofá.
Lo que nos hace reír/ronronear: A mí, cualquier situación inesperada, no necesariamente humorística o graciosa en sí, pero que al analizarla no tienes más remedio que reír por lo ridícula o chocante que acaba resultando. A Travis: mi hermano mayor del que está profundamente enamorado y al único que ronronea y ama sin remedio y hasta sin esperanza (ver respuesta posterior sobre la infelicidad).
Lo que nos hace llorar: Por suerte, no lloro yo mucho, no tanto porque los hombres no lloran, sino porque de llorar lo hago o por una película pastelona que me emocione (por muy machote que yo sea) o por una alegría incontenible que me hace llorar mientras sonrío como un niño. Le he preguntado a Travis y me ha dicho: “¿Tú has visto alguna vez llorar a un gato?” Le he reconocido que no, aunque a veces maullan como si llorasen, pero me ha dicho que eso no es llorar, hombre.
Lo que nos da náuseas: A mí no me da nauseas nada explícitamente. Implícitamente me puede dar nauseas una cena mal digerida, pero como tengo una absoluta capacidad para vomitar, no me duran nada. A Travis le dan nauseas las gomas del pelo, que cuando encuentra una se la come, a sabiendas de que le sientan como una patada en sus huevecitos de gato entero y soltero y que hasta que no “gomita” (vomitar goma) no para el pobre.
Lo que te trae infelicidad: No sé si alegrarme o no de pensar que le estoy dando vueltas a esta pregunta y no encuentro nada que me produzca infelicidad, salvo generalidades como el hambre en el mundo o la caza indiscriminada de focas. Puede que sea un inmoral o que me vaya acercando a la vejez. A Travis que se apague el temporizador de la calefacción del baño y por descontado, le apena (aunque se haga el durito) que se haya casado su amor de siempre (mi hermano).
Lo que nos lastima: Si es físico, es obvio que me lastima cualquier golpe de esos tontos que te das en el tobillo que juras en arameo. Si es mental, el dolor de la gente a la que quieres. A Travis se la trae floja todo; física y mentalmente. Es un ser superior y está por encima de esas debilidades humanas.
Lo que tememos: Le temo a la enfermedad de mis seres queridos, casi le temo menos a una potencial enfermedad mía o a mi muerte. Travis no le teme a nada, aunque si se asusta a veces por cosas tan inconcebibles como un golpecito de nada o el ruido del viento. Cuando esto ocurre, se le abren los ojazos como platos soperos.
Lo que no quieres perder: No me gustaría perder ni a familia ni a amigos, aunque por lógica, tendré que soportar alguna que otra pérdida hasta que me pierda yo. Travis no quiere perder por nada del mundo sus siestas eternas calentito en invierno y en la terraza “a la fresca” en verano.
Una fecha que abomines: Esta pregunta de la fecha es rarísima. No sé para qué la has puesto, tunia. No abomino ninguna que yo recuerde, si recordase una fecha abominable hombre de las nieves, la diría. Le he preguntado esto a Travis y me ha dicho: “¿Qué coño es una fecha? ¿No ves que para mí todos los días son una fiesta sin fin? Me importan una coca cola (mierda para él) las fechas humanas”. Como tiene razón se la he dado con una caricia en el lomo.
Una cualidad que aprecias en una persona: Muy manida la respuesta, pero aprecio la sinceridad y también las buenas vibraciones. Travis creo que la cualidad que más aprecia en una persona es que no le moleste innecesariamente con caricias, cucamonas o ruiditos indeseados.
Una cualidad: Mi mejor cualidad creo que es el talante siempre conciliador, siempre amigable, siempre cariñoso. La de Travis es su belleza grecorromana, sin duda.
Si a alguien le apetece seguir este meme, que lo haga con toda libertad y lo diga para que visitemos su blog y cotilleemos las respuestas.
lunes, enero 14, 2008
tarjeta de embarque
Vito: Oye.
Blog: Qué.
V: Nada, que mira cuantas visitas tuvimos al final el otro día.
B: Sí, ya...
V: Vaya, que escueto te noto.

B: ¿Sí?... Bueno, pero la culpa es tuya. Mira como me tienes.
V: Si es que estoy más espeso, entre los estudios estos de dios y la falta de trabajo, tengo la cabeza como vacía.
B: A mí también me pasa, no te creas.
V: ¿Qué me vas a contar?
B: Pues eso.
V: Bueno, anda, te voy a contar una historia.
B: ¡Hala, qué bien!
V: Es una de esas historias que tienen que ver con la memoria y con el destino y con la ignorancia de la importancia o no del papel que mi hermano encontró en el Aeropuerto de Barajas aquí en Madrid hace unos 30 años. Luego; una vez que he viajado en avión; lo he sabido (era una tarjeta de embarque escrita a mano), pero en aquel entonces, a mi hermano y a mí nos pareció que ese papel en el que aparecía un nombre japonés y una dirección podría haber sido de suma importancia para el señor o la señora que lo había perdido en un país tan lejano del suyo. Pensamos incluso en escribir al señor o señora Koshino a Osaka enviándole el papel sin más, pues nuestro conocimiento de japonés entonces y ahora es nulo excepto para palabras como Sayonara, Arigato o Konichihua. Nunca lo hicimos. Antes al contrario, mi hermano guardó aquel papel que de vez en cuando sacaba de un cuadernillo en el que apuntaba notas o gastos o lo que fuera y volvíamos a leer: Hideo Koshino. 2-2-4-1013 Minase, Shimamoto-cho Mishima Gun, Osaka, Japan…
Gracias a Internet he encontrado la dirección de una empresa, seguramente vecina de este señor en la misma calle, el mismo distrito y la misma ciudad:
WING EDUCATIONAL CENTER POPY OSAKA DAIICHI BR.
2-8-1-105 Minase, Shimamoto-cho, Mishima Gun, Osaka
Phone: 075-961-5756
No sé si llamar para devolver por fin su tarjeta de embarque, perdida hace casi 30 años, al señor Hideo Koshino…
B: Yo pasaría. Además. ¿Tienes el papel ese?
V: Pues como no lo tenga mi hermano...
B: Pues entonces, espera, no vayas a llamar en balde.
V: Ok. Esperaré. Lo mismo ni le hace ilusión ni nada la tarjeta esa.
B: Pues lo mismo. la gente es una desagradecida.
V: Ya te digo.
Blog: Qué.
V: Nada, que mira cuantas visitas tuvimos al final el otro día.
B: Sí, ya...
V: Vaya, que escueto te noto.

B: ¿Sí?... Bueno, pero la culpa es tuya. Mira como me tienes.
V: Si es que estoy más espeso, entre los estudios estos de dios y la falta de trabajo, tengo la cabeza como vacía.
B: A mí también me pasa, no te creas.
V: ¿Qué me vas a contar?
B: Pues eso.
V: Bueno, anda, te voy a contar una historia.
B: ¡Hala, qué bien!
V: Es una de esas historias que tienen que ver con la memoria y con el destino y con la ignorancia de la importancia o no del papel que mi hermano encontró en el Aeropuerto de Barajas aquí en Madrid hace unos 30 años. Luego; una vez que he viajado en avión; lo he sabido (era una tarjeta de embarque escrita a mano), pero en aquel entonces, a mi hermano y a mí nos pareció que ese papel en el que aparecía un nombre japonés y una dirección podría haber sido de suma importancia para el señor o la señora que lo había perdido en un país tan lejano del suyo. Pensamos incluso en escribir al señor o señora Koshino a Osaka enviándole el papel sin más, pues nuestro conocimiento de japonés entonces y ahora es nulo excepto para palabras como Sayonara, Arigato o Konichihua. Nunca lo hicimos. Antes al contrario, mi hermano guardó aquel papel que de vez en cuando sacaba de un cuadernillo en el que apuntaba notas o gastos o lo que fuera y volvíamos a leer: Hideo Koshino. 2-2-4-1013 Minase, Shimamoto-cho Mishima Gun, Osaka, Japan…
Gracias a Internet he encontrado la dirección de una empresa, seguramente vecina de este señor en la misma calle, el mismo distrito y la misma ciudad:
WING EDUCATIONAL CENTER POPY OSAKA DAIICHI BR.
2-8-1-105 Minase, Shimamoto-cho, Mishima Gun, Osaka
Phone: 075-961-5756
No sé si llamar para devolver por fin su tarjeta de embarque, perdida hace casi 30 años, al señor Hideo Koshino…
B: Yo pasaría. Además. ¿Tienes el papel ese?
V: Pues como no lo tenga mi hermano...
B: Pues entonces, espera, no vayas a llamar en balde.
V: Ok. Esperaré. Lo mismo ni le hace ilusión ni nada la tarjeta esa.
B: Pues lo mismo. la gente es una desagradecida.
V: Ya te digo.
viernes, enero 04, 2008
Para e-catarsis, donde quiera que esté
Hablando con mi blog el otro día, no me percaté que puede pasar lo que quizás ha pasado con la persona que escribía uno al que yo tengo enlazado y cuya autora también me tiene enlazado, y es que los que escribimos o nos despelotamos física y mentalmente o cantamos, podemos tener un final como el que parece que puede haber tenido la blogger llamada e-catarsis
Según una persona con la que ayer mantenía una charla informal, charla que devino en qué blogs visitábamos o eran comunes, e-catarsis habría dejado este mundo un día después de escribir lo que, de confirmarse el fallecimiento de esta mujer, se habría convertido en el último.
Alguna vez hemos comentado lo efímero que puede ser esto de los blogs, no ya solo porque vayamos muriendo los que los escribimos, sino porque a Blogger o a Blogalia o a Typepad les apetezca cualquier año nuevo hacer desaparecer la plataforma por la que nos comunicamos. Uno recuerda la vieja polémica de que al fin y al cabo, las obras de los grandes clásicos, pueden seguir leyéndose gracias a que están en papel, mientras que las obritas de los pequeños informáticos de banda ancha quizás desaparezcan como lo hicieron los disquetes de 5 1/4
En fin, yo tuve (hablaré en pasado) una relación muy cordial con e-catarsis y aunque no fuese una amiga del alma, si nos comentábamos y nos tomábamos cafés y tés virtuales en nuestras casas blogueras.
He escrito un comentario en su última entrada por si la noticia esta es falsa o por si alguien me la confirma como verdadera.
También he escrito un mail a su cuenta.
Desearía que ella me respondiese diciendo que se ha hartado de los blogs y que por eso se ha ido sin decir adiós. Si no es así y nuestra amiga e-catarsis ha dejado el mundo de los vivos, le mandaré desde aquí un beso y la invitaré, viva o muerta, a tomar un café o un té en mi blog al que los demás también estáis invitados.
5/1/2008: La noticia del fallecimiento de nuestra amiga ha sido confirmada. Anda, María, toma este abrazo de Vitore...
viernes, diciembre 28, 2007
Mi blog y yo
Blog: Oye Vito
Vito: Dime blog
B: ¿Te has dado cuenta de que ya no me lee casi nadie?
V: Sí, la verdad es que ya no entra mucha gente aquí.
B: Me da pena. Yo creo que desde que cambiaste el diseño, la gente pasa. Lo de “Vayan pasando” lo hacen pero sin pasar, o sea, pasando de mi.
V: No, si tienes razón. Pasan de ti y de paso de mí, no sé si lo captas.
B: Con la de gente que entraba antes y comentaba. De todos los países. Ahora entra algún argentino despistado o alguna mujer jaspeada con nombre de metal.
V: Que conste que no toda la culpa es mía, aunque sea yo quien te escriba.
B: ¿Ah no? Pues mía sí que no es. Lo que tú escribes yo lo muestro con elegancia. A ver si encima voy a ser yo el culpable del bajón de tus visitas.
V: No te pongas chulito hombre, que tienes razón. Pero como casi siempre pasa en la vida, no tienes la razón absoluta. A ver, analicemos como amigos qué es lo que pasa.
B: A mi modesto entender, lo que pasa es que ya no escribes cosas divertidas, ni pones dibujos, ni fotos, ni nada más que alguna canción de esas que grabas.
V: Y luego está lo de que no visito a tus colegas escritos por sus respectivas personas y cuando los visito o bien no publican desde hace meses o no me apetece contestar lo publicado.
B: Claro, cachondo, es que si no contestas ¿cómo quieres que entre luego la gente a contestar en mi?
V: Si es que me da pereza. Bueno; vamos a hacer una cosa. Yo iré escribiendo cosas en ti y oye: mientras nos guste a ambos tampoco hay tanto problema ¿no?
B: Desde luego esta conversación que hemos tenido me ha gustado. Al final está hasta bien esta manía que tienes de humanizarlo todo, Vito. De otro modo no hubiéramos hablado como personas civilizadas.
V: Ni hubiéramos conversado como medusas; ¡qué tío! Ya te advierto para que no te hagas muchas ilusiones, que no creo que esta entrada tenga más de 4 o 5 comentarios, pero como a ambos nos ha venido bien hablar, pues te la copio y pego desde Word.
B: ¿Te puedo pedir una cosa?
V: Pide por esa blogquita.
B: Anda, publica esto con letras grandotas y en color.
V: Vale, si te apetece, así lo haré.
B: Gracias, Vito.
V: De nada, blog. Gracias a ti por dejarme escribirte.
Vito: Dime blog
B: ¿Te has dado cuenta de que ya no me lee casi nadie?
V: Sí, la verdad es que ya no entra mucha gente aquí.
B: Me da pena. Yo creo que desde que cambiaste el diseño, la gente pasa. Lo de “Vayan pasando” lo hacen pero sin pasar, o sea, pasando de mi.
V: No, si tienes razón. Pasan de ti y de paso de mí, no sé si lo captas.
B: Con la de gente que entraba antes y comentaba. De todos los países. Ahora entra algún argentino despistado o alguna mujer jaspeada con nombre de metal.
V: Que conste que no toda la culpa es mía, aunque sea yo quien te escriba.
B: ¿Ah no? Pues mía sí que no es. Lo que tú escribes yo lo muestro con elegancia. A ver si encima voy a ser yo el culpable del bajón de tus visitas.
V: No te pongas chulito hombre, que tienes razón. Pero como casi siempre pasa en la vida, no tienes la razón absoluta. A ver, analicemos como amigos qué es lo que pasa.
B: A mi modesto entender, lo que pasa es que ya no escribes cosas divertidas, ni pones dibujos, ni fotos, ni nada más que alguna canción de esas que grabas.
V: Y luego está lo de que no visito a tus colegas escritos por sus respectivas personas y cuando los visito o bien no publican desde hace meses o no me apetece contestar lo publicado.
B: Claro, cachondo, es que si no contestas ¿cómo quieres que entre luego la gente a contestar en mi?
V: Si es que me da pereza. Bueno; vamos a hacer una cosa. Yo iré escribiendo cosas en ti y oye: mientras nos guste a ambos tampoco hay tanto problema ¿no?
B: Desde luego esta conversación que hemos tenido me ha gustado. Al final está hasta bien esta manía que tienes de humanizarlo todo, Vito. De otro modo no hubiéramos hablado como personas civilizadas.
V: Ni hubiéramos conversado como medusas; ¡qué tío! Ya te advierto para que no te hagas muchas ilusiones, que no creo que esta entrada tenga más de 4 o 5 comentarios, pero como a ambos nos ha venido bien hablar, pues te la copio y pego desde Word.
B: ¿Te puedo pedir una cosa?
V: Pide por esa blogquita.
B: Anda, publica esto con letras grandotas y en color.
V: Vale, si te apetece, así lo haré.
B: Gracias, Vito.
V: De nada, blog. Gracias a ti por dejarme escribirte.
sábado, diciembre 22, 2007
74027
Soy la bolita número 74027 del Sorteo de la Lotería Nacional conocido abreviadamente por “el de Navidad”.
Menudo mareo toda la mañana dando vueltas en el bombo junto a mis 84999 bolas hermanas (según salían íbamos siendo menos; claro) igualitas que yo, con un agujero tal que si fuésemos planetas, nos atravesaría de Polo Norte a Polo Sur y nuestros continentes y mares serían los números troquelados que nos hacen distintas al resto de bolitas.
Hoy no he tocado. O sea, hoy no he sido ni el Gordo, ni ningún premio importante. Por no ser, no he sido ni pedrea. No sé si en alguna ocasión he sido un premio importante. Cuando nos crean, nos dicen que cuando seamos un premio grande, nos olvidemos de ello, pues no es mérito nuestro el salir o dejar de hacerlo, sino de las indescifrables fórmulas matemáticas que hacen que las cientos de clotoides o parábolas pluridireccionales por las que nos movemos en el bombo hagan que salgamos al aire desde el apelotonamiento de le estrechísima salida. No conviene además que nos hinchemos mucho con nuestro orgullo, pues al crecer una micra, ya nunca podríamos salir por el agujerito aunque estuviésemos solas. Nos atascaríamos con nuestro propio orgullo indebido.
Lo que si he tenido ha sido la suerte de ver, aunque un poco de lado, como mi hermanita 6381 salía premiada con el Gordo. Me he alegrado por ella, aunque apenas he cruzado en mi vida unos simples buenos días con esta bola, pero me ha gustado que saliese ella porque a los humanos les gusta llamar feos a este tipo de números. Seguro que ha salido guapísima en la tele. Ellos sí que son feos, y bastante tontos además.
Bueno; me despido, que nos van a guardar. Yo duermo entre mis hermanitas 74026 y 74028. Nos tiramos un año durmiendo. Ojalá el año que viene me toque salir y ser acariciada por la manita y ser cantado mi número por alguna niña o algún niño de San Ildefonso.
Voy a soñar que dicen: Setentaycuatromiiiilveintisieteeeee. Tresmillonessssdeurooosss…
A dormir.
Chao.
Menudo mareo toda la mañana dando vueltas en el bombo junto a mis 84999 bolas hermanas (según salían íbamos siendo menos; claro) igualitas que yo, con un agujero tal que si fuésemos planetas, nos atravesaría de Polo Norte a Polo Sur y nuestros continentes y mares serían los números troquelados que nos hacen distintas al resto de bolitas.
Hoy no he tocado. O sea, hoy no he sido ni el Gordo, ni ningún premio importante. Por no ser, no he sido ni pedrea. No sé si en alguna ocasión he sido un premio importante. Cuando nos crean, nos dicen que cuando seamos un premio grande, nos olvidemos de ello, pues no es mérito nuestro el salir o dejar de hacerlo, sino de las indescifrables fórmulas matemáticas que hacen que las cientos de clotoides o parábolas pluridireccionales por las que nos movemos en el bombo hagan que salgamos al aire desde el apelotonamiento de le estrechísima salida. No conviene además que nos hinchemos mucho con nuestro orgullo, pues al crecer una micra, ya nunca podríamos salir por el agujerito aunque estuviésemos solas. Nos atascaríamos con nuestro propio orgullo indebido.
Lo que si he tenido ha sido la suerte de ver, aunque un poco de lado, como mi hermanita 6381 salía premiada con el Gordo. Me he alegrado por ella, aunque apenas he cruzado en mi vida unos simples buenos días con esta bola, pero me ha gustado que saliese ella porque a los humanos les gusta llamar feos a este tipo de números. Seguro que ha salido guapísima en la tele. Ellos sí que son feos, y bastante tontos además.
Bueno; me despido, que nos van a guardar. Yo duermo entre mis hermanitas 74026 y 74028. Nos tiramos un año durmiendo. Ojalá el año que viene me toque salir y ser acariciada por la manita y ser cantado mi número por alguna niña o algún niño de San Ildefonso.
Voy a soñar que dicen: Setentaycuatromiiiilveintisieteeeee. Tresmillonessssdeurooosss…
A dormir.
Chao.
jueves, diciembre 13, 2007
Es Cato; Lógico
Aun estando en los albores superficiales de mis recién empezados estudios de psicología, dudo que aunque logre ser el psicólogo de los psicólogos, el Premio Nobel de psicología, el Sigmund Freud (pronúnciese froid) del siglo XXI, creo que ni siquiera en ese estado de absoluto conocimiento de la mente humana y sus comportamientos logre descifrar qué proceso ha hecho que un vecino del inmueble donde duermo (porque vivir, lo que se dice vivir, vivo en el trabajo o en los bares o por ahí) haya tomado la decisión de regar con heces y orín tanto la puerta de entrada al inmueble como los buzones como el suelo de mármol.
Uno podría pensar que el vecino al que le estamos inundando con nuestras miserias (por un atasco mayúsculo debido a unas obras medio ilegales realizadas por este hombrecito), miserias entre las que se encuentran: condones, compresas, trapos, vasos y hasta una corbata con su nudo y todo, ha decidido compartir esa caca comunitaria con todos los miembros de la vecindad.
Pero si así fuese, no se habría solidarizado (o sí) con los anonadados habitantes de esa casa que ayer veíamos y olíamos la escena que en sí era de zarzuela, de España profunda, pues había quien se empeñaba en dar importancia a las mierdas de cartas llenas de mierda que asomaban por los cagados buzones.
Claro que si no ha sido él (aunque es probable que si haya sido y haya disimulado)
¿Quién en su sano juicio es capaz de ir con un cubo de esos de goma blanda, recoger en casa del “sospechoso” el material a esparcir y distribuirlo con el arte y la soltura con el que ha sido dispuesto y compartido con todos, como hermanos que somos?
Habrá que psicoanalizarle; como poco.
La humanidad me agota y encima apesta (apestamos)
Uno podría pensar que el vecino al que le estamos inundando con nuestras miserias (por un atasco mayúsculo debido a unas obras medio ilegales realizadas por este hombrecito), miserias entre las que se encuentran: condones, compresas, trapos, vasos y hasta una corbata con su nudo y todo, ha decidido compartir esa caca comunitaria con todos los miembros de la vecindad.
Pero si así fuese, no se habría solidarizado (o sí) con los anonadados habitantes de esa casa que ayer veíamos y olíamos la escena que en sí era de zarzuela, de España profunda, pues había quien se empeñaba en dar importancia a las mierdas de cartas llenas de mierda que asomaban por los cagados buzones.
Claro que si no ha sido él (aunque es probable que si haya sido y haya disimulado)
¿Quién en su sano juicio es capaz de ir con un cubo de esos de goma blanda, recoger en casa del “sospechoso” el material a esparcir y distribuirlo con el arte y la soltura con el que ha sido dispuesto y compartido con todos, como hermanos que somos?
Habrá que psicoanalizarle; como poco.
La humanidad me agota y encima apesta (apestamos)
jueves, diciembre 06, 2007
Esta entrada no se llama nada
Necesito limpiar mi disco duro mental.
Y no me refiero a que esté todo el rato pensando en sexo, ni siquiera estoy pensando en utilizar Don Limpio que deja sus neuronas con un brillo nunca antes visto y absolutamente insuperable, sino que necesito decir esas cosas automáticas que de vez en cuando se dicen.
¿No da gusto muchas veces decir lo que no se ha pensado antes y ver la cara que pone el interlocutor de turno?
Te dicen de pequeño: “Piensa antes de hablar”. Y tú piensas: “Iros todos los profesores de esta mierda de escuela a la mierda misma”, pero vas y piensas y te vas haciendo educadito y bienhablado: “Muchas gracias. Está todo muy rico” mientras te da vueltas el estómago del asco que te ha dado el caramelo asqueroso ese de anís.
Pero claro, tampoco me apetece borrar el disco duro. Con la de carpetas que tiene con cosas tan inútiles como necesarias una vez eliminadas.
Aunque, vale, voy a borrar algunas carpetas.
Mientras; le iré dando vueltas al caso extraño del molinero de un pueblo de Segovia que echó sus granos de trigo a la muela y al ir a recoger su harina vio que lo que salía de la trampilla era aceite. Probó a echar maíz y le salió por la trampilla una ristra de chorizos de esos picantitos del Bierzo. Echó otra vez trigo y le salieron veinte conejitos cantando el Requiem de Mozart. Echó mil botones de colores y le salieron cincuenta y siete mil doscientos trece granos de trigo, cada uno con su numerito marcado a fuego. Los echó por orden y le salieron mil bollus preñaus con un choricito dentro y unas orejitas de conejo también de pan en las que ponía Aleluya. Por fin algo lógico, dijo el molinero satisfecho.
Y no me refiero a que esté todo el rato pensando en sexo, ni siquiera estoy pensando en utilizar Don Limpio que deja sus neuronas con un brillo nunca antes visto y absolutamente insuperable, sino que necesito decir esas cosas automáticas que de vez en cuando se dicen.
¿No da gusto muchas veces decir lo que no se ha pensado antes y ver la cara que pone el interlocutor de turno?
Te dicen de pequeño: “Piensa antes de hablar”. Y tú piensas: “Iros todos los profesores de esta mierda de escuela a la mierda misma”, pero vas y piensas y te vas haciendo educadito y bienhablado: “Muchas gracias. Está todo muy rico” mientras te da vueltas el estómago del asco que te ha dado el caramelo asqueroso ese de anís.
Pero claro, tampoco me apetece borrar el disco duro. Con la de carpetas que tiene con cosas tan inútiles como necesarias una vez eliminadas.
Aunque, vale, voy a borrar algunas carpetas.
Mientras; le iré dando vueltas al caso extraño del molinero de un pueblo de Segovia que echó sus granos de trigo a la muela y al ir a recoger su harina vio que lo que salía de la trampilla era aceite. Probó a echar maíz y le salió por la trampilla una ristra de chorizos de esos picantitos del Bierzo. Echó otra vez trigo y le salieron veinte conejitos cantando el Requiem de Mozart. Echó mil botones de colores y le salieron cincuenta y siete mil doscientos trece granos de trigo, cada uno con su numerito marcado a fuego. Los echó por orden y le salieron mil bollus preñaus con un choricito dentro y unas orejitas de conejo también de pan en las que ponía Aleluya. Por fin algo lógico, dijo el molinero satisfecho.
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miércoles, noviembre 28, 2007
Decisiones inmediatas
Cuantas veces se da en la vida de un hombre la circunstancia, un tanto desesperante, de tener que decidir entre dos o más opciones, que según sea la elección, pueden cambiar el rumbo del día, cuando no de la misma vida entera. Suele además ser difícil la decisión entre cualquiera de las propuestas, pues no se acostumbra a dar el hecho de que uno de los caminos sea claramente ventajoso para nosotros con respecto al otro o a los otros, sino que diferentes matices, casi imperceptibles, hacen que esa elección se vuelva turbulenta para nuestra mente, que en pocos segundos tiene que convencerse de la bondad de la acción escogida. Y no hay tiempo. ¿Qué tenéis hoy?. Tenemos cocido completo; aparte de primero tenemos la sopa del cocido, ensalada mixta, alcachofas con jamón y espárragos con mayonesa; de segundo el segundo de cocido, alitas de pollo, filete de ternera con patatas y pescadillas que se muerden la cola. Pues cocido a muerte, de beber vino con casera y agua. De postre hay natillas, pudín, flan con nata, tarta de Santiago, tarta al whisky, cuajada con miel, uvas, melón, mandarinas y manzana. Un cortao. Vale.
sábado, noviembre 17, 2007
Psicologías
Llevaba tanto tiempo sin estudiar, que la maquinaria que aún conservaba en mi cabeza para estos menesteres, aunque existe; yace más bien oxidada y olvidada en un rincón de mi sesera. Ahora esa pobre maquinaria anda desperezándose extrañada, engrasando sus viejas tuercas pues al supuesto dueño de esa mente, le ha entrado de repente la gana de estudiar.
Ahora precisamente que no necesito ese conocimiento para nada tangible, aunque espero que sí para una de esas íntimas satisfacciones que le hacen a uno sentir vivo.
Y ando estos días mezclando conjuntos disjuntos con fonemas y Revoluciones Francesas con Utopías Skinnerianas en una suerte de batiburrillo que está obligando a mi neurona a dejar pasar con cuentagotas a esas ecuaciones de segundo grado mezcladas con la fogosidad del General Narváez que ayudó con mano firme a que el reinado de Isabel II no fuese tan desastroso.
Nunca me he querido justificar ante la inexistencia pertinaz de entradas en este mi blog, pero es que estos días he empezado el Curso de Acceso a la Universidad para mayores de 25 años; que como yo digo estos días a mis amigos: con los 51 años que tengo lo mismo tengo que hacer no uno, sino dos cursos.
Si apruebo; me embarcaré en el estudio no sé si de la Psicología, de Psicología o de una Psicología. Se admiten pacientes potenciales a partir de ahora. Apúntense en la lista de espera adjunta, aunque ya he leído en las primeras páginas que no hay que confundir Psicología con Psicoterapia y menos con Parapsicología.
Ahora precisamente que no necesito ese conocimiento para nada tangible, aunque espero que sí para una de esas íntimas satisfacciones que le hacen a uno sentir vivo.
Y ando estos días mezclando conjuntos disjuntos con fonemas y Revoluciones Francesas con Utopías Skinnerianas en una suerte de batiburrillo que está obligando a mi neurona a dejar pasar con cuentagotas a esas ecuaciones de segundo grado mezcladas con la fogosidad del General Narváez que ayudó con mano firme a que el reinado de Isabel II no fuese tan desastroso.
Nunca me he querido justificar ante la inexistencia pertinaz de entradas en este mi blog, pero es que estos días he empezado el Curso de Acceso a la Universidad para mayores de 25 años; que como yo digo estos días a mis amigos: con los 51 años que tengo lo mismo tengo que hacer no uno, sino dos cursos.
Si apruebo; me embarcaré en el estudio no sé si de la Psicología, de Psicología o de una Psicología. Se admiten pacientes potenciales a partir de ahora. Apúntense en la lista de espera adjunta, aunque ya he leído en las primeras páginas que no hay que confundir Psicología con Psicoterapia y menos con Parapsicología.
martes, octubre 23, 2007
Radio Futura
Wenceslao pone la radio como todas las mañanas para escuchar las primeras noticias del día mientras medio dormido se prepara su café con leche y sus tostadas con aceite y tomate.
Aún a punto de despertarse sonríe mirando al pequeño receptor que tiene en la cocina y musita: “Estos cachondos se han equivocado de día, que despiste”.
En efecto al locutor ha dicho: “Buenos días; son las siete de la mañana de este viernes 26 de octubre. Estas son las principales noticias del día...” .
Para cerciorarse mira su reloj y uno que también tiene en la cocina que es uno de esos que se cuelga y que además de la hora pone la fecha y en ambos y en su ordenador que enciende con la taza en la mano dice lo que es: que estamos a jueves 25 de octubre. Las noticias son igual de desastrosas y angustiosas que todos los días, pero Wenceslao escucha un poco sorprendido que al final de las noticias de deportes dan resultados de partidos de fútbol y baloncesto que todavía no se han jugado, o mejor dicho que se van a jugar este jueves que acaba de empezar.
Instintivamente, cuando antes de despedir las noticias dan los números ganadores del sorteo de la primitiva del jueves: “o sea de hoy”; se dice cada vez más despierto Wenceslao; los apunta.
Además dicen que sólo ha habido un acertante desconocido de seis que vive en su ciudad y que se ha llevado el bote de 134 millones de €...
El corazón le da un vuelco, traga saliva y sus testículos se encogen ligeramente. Sale de casa hacia su trabajo y compra el periódico: 25 de octubre. Se mete en el Metro y le dan el 20 minutos: 25 de octubre. Se toca el bolsillo de la camisa donde lleva apuntados los números ganadores y siente otro vuelco de corazón.
Ya en su trabajo espera ansioso la hora de ir a tomar café y se debate entre la idea de jugar los números que escuchó a las siete y pico con sus compañeros o jugarlo sólo. Decide jugar unos números cualesquiera con ellos y fingiendo que tiene que ir al banco cuando vuelve del café, se dirige nervioso al despacho donde se echa la primitiva y la juega.
Respira hondo y trata de calmar la taquicardia que le azota el pecho.
Pasa varios días escuchando las noticias de “mañana” sin atreverse a salir de casa pues el remordimiento de verse millonario a traición le hiere hasta la última de sus entrañas.
El día 12 de noviembre escucha aterrorizado: “Buenos días; son las 7 de la mañana; es martes 13 de noviembre y abrimos con una noticia sorprendente que ayer, debido a otros temas de actualidad tuvimos que obviar. Se trata de la explosión de una bombona de gas producida hace un día; más o menos a estas horas de la mañana; en la calle Pérez Galdós de nuestra ciudad, que hizo que la casa sita en el número 24, se derrumbase por completo. Esta desgraciada noticia tiene tintes tan macabros como curiosos, pues entre los escombros se ha encontrado muerto entre otros a Wenceslao Marcos que vivía en el 4ºC y aquí viene lo curioso, señores oyentes. Las destrozadas manos de Wenceslao Marcos atenazaban el boleto de la lotería primitiva premiado con el bote de 134 millones de € que hace unas semanas recayó en un convecino de esta ciudad y que hasta ayer era anónimo. Según los bomberos, la explosión se produjo en la cocina del propio Wenceslao; que debió despistarse por algo y se dejó el gas abierto."... ¡Pummmm!
Aún a punto de despertarse sonríe mirando al pequeño receptor que tiene en la cocina y musita: “Estos cachondos se han equivocado de día, que despiste”.
En efecto al locutor ha dicho: “Buenos días; son las siete de la mañana de este viernes 26 de octubre. Estas son las principales noticias del día...” .
Para cerciorarse mira su reloj y uno que también tiene en la cocina que es uno de esos que se cuelga y que además de la hora pone la fecha y en ambos y en su ordenador que enciende con la taza en la mano dice lo que es: que estamos a jueves 25 de octubre. Las noticias son igual de desastrosas y angustiosas que todos los días, pero Wenceslao escucha un poco sorprendido que al final de las noticias de deportes dan resultados de partidos de fútbol y baloncesto que todavía no se han jugado, o mejor dicho que se van a jugar este jueves que acaba de empezar.
Instintivamente, cuando antes de despedir las noticias dan los números ganadores del sorteo de la primitiva del jueves: “o sea de hoy”; se dice cada vez más despierto Wenceslao; los apunta.
Además dicen que sólo ha habido un acertante desconocido de seis que vive en su ciudad y que se ha llevado el bote de 134 millones de €...
El corazón le da un vuelco, traga saliva y sus testículos se encogen ligeramente. Sale de casa hacia su trabajo y compra el periódico: 25 de octubre. Se mete en el Metro y le dan el 20 minutos: 25 de octubre. Se toca el bolsillo de la camisa donde lleva apuntados los números ganadores y siente otro vuelco de corazón.
Ya en su trabajo espera ansioso la hora de ir a tomar café y se debate entre la idea de jugar los números que escuchó a las siete y pico con sus compañeros o jugarlo sólo. Decide jugar unos números cualesquiera con ellos y fingiendo que tiene que ir al banco cuando vuelve del café, se dirige nervioso al despacho donde se echa la primitiva y la juega.
Respira hondo y trata de calmar la taquicardia que le azota el pecho.
Pasa varios días escuchando las noticias de “mañana” sin atreverse a salir de casa pues el remordimiento de verse millonario a traición le hiere hasta la última de sus entrañas.
El día 12 de noviembre escucha aterrorizado: “Buenos días; son las 7 de la mañana; es martes 13 de noviembre y abrimos con una noticia sorprendente que ayer, debido a otros temas de actualidad tuvimos que obviar. Se trata de la explosión de una bombona de gas producida hace un día; más o menos a estas horas de la mañana; en la calle Pérez Galdós de nuestra ciudad, que hizo que la casa sita en el número 24, se derrumbase por completo. Esta desgraciada noticia tiene tintes tan macabros como curiosos, pues entre los escombros se ha encontrado muerto entre otros a Wenceslao Marcos que vivía en el 4ºC y aquí viene lo curioso, señores oyentes. Las destrozadas manos de Wenceslao Marcos atenazaban el boleto de la lotería primitiva premiado con el bote de 134 millones de € que hace unas semanas recayó en un convecino de esta ciudad y que hasta ayer era anónimo. Según los bomberos, la explosión se produjo en la cocina del propio Wenceslao; que debió despistarse por algo y se dejó el gas abierto."... ¡Pummmm!
sábado, octubre 20, 2007
Despertador
Aburrido de hacer zapping, se metió en la cama más temprano de lo que acostumbraba. Tenía que madrugar levantándose como un reloj a las 6:30 atendiendo la llamada del también reloj despertador que casi todos tenemos en nuestra mesilla y que a mí siempre me parece que es una vida un poco triste la de los despertadores, pues tienen que estar toda la noche “tictactictactictac” despiertos como búhos y mirando su relojito de pulsera para ver que va a la misma hora que las manillas que tienen en la nariz y que parecen no sentir ninguna pena por nosotros que plácidamente soñamos indefensos ante el inminente “¡riiiiiiiiing!” apremiante y madrugador, dándome en fin la impresión de que son un poco sádicos pues disfrutan con nuestras pintas recién despiertos y a lo mejor son un poco masoquistas también pues parece gustarles el golpetazo con el que les decimos que ya hemos oído su llamada.
Luego; cuando no estamos; creo que aprovechan para echarse un rico sueñecito mañanero.
El caso es que él, solía meterse en la cama pasadas las 12, pero esa noche estaba la tele muy tonta y decidió irse a dormir a las 11 y pico. Despertó al viejo despertador que no había fallado nunca, no como esos digitales, que en cuanto se va la luz se quedan parpadeando sus bobos 00:00 que en el argot de los despertadores en como un encefalograma plano, comprobó; como cada noche; que la manilla de las 6:30 estaba en las 6:30 y a pesar de que no tenía sueño, se quedó dormido enseguida.
El despertador no había pegado segundero en todo el día, así que se pasó toda esa noche medio dormitando y temiendo que no iba a llegar a las 6:30 ni loco. Además, por primera vez en su “tictac-vida”, pensó que había despertado miles de veces a gentes que incluso ya no estaban en este mundo…
Cavilando estas cosas, se quedó; se quedaron; dormidos 15 años seguidos.
Cuando despertaron, creyeron estar soñando, pues se encontraban en una especie de jaima bereber rodeados de telas bellísimas, de frutas frescas y dulzonamente olorosas, de zumos, de exóticas mujeres, de apuestos árabes o bereberes (que cualquiera lo sabe después de 15 años de sueño) y de camellos de pestañas negras y misteriosas los cuales (humanos y camellos)saludaban a los durmientes despertados con sonrisas sinceras y con inclinaciones de respeto y amistad. El despertador y él se miraron y se alegraron de verse en ese sitio tan raro. Cuando se dieron cuenta de que no estaban soñando ni se habían muerto, el viejo despertador le pidió que le quitase la manilla de las 6:30 para que aunque durmiesen otros 15 años y se despertasen en Manhattan, ya no volviera a sonar el “¡riiiing!” ese de todas las mañanas.
Sin embargo y como recuerdo de su vida pasada, convinieron con humanos y camellos que la hora del té moruno se instituyera en aquel remoto y desconocido oasis a las 6:30 de la tarde; por supuesto; lo que llenó de orgullo y alegría al viejo despertador que se estiró bostezando y mirando su relojito de pulsera.
Luego; cuando no estamos; creo que aprovechan para echarse un rico sueñecito mañanero.
El caso es que él, solía meterse en la cama pasadas las 12, pero esa noche estaba la tele muy tonta y decidió irse a dormir a las 11 y pico. Despertó al viejo despertador que no había fallado nunca, no como esos digitales, que en cuanto se va la luz se quedan parpadeando sus bobos 00:00 que en el argot de los despertadores en como un encefalograma plano, comprobó; como cada noche; que la manilla de las 6:30 estaba en las 6:30 y a pesar de que no tenía sueño, se quedó dormido enseguida.
El despertador no había pegado segundero en todo el día, así que se pasó toda esa noche medio dormitando y temiendo que no iba a llegar a las 6:30 ni loco. Además, por primera vez en su “tictac-vida”, pensó que había despertado miles de veces a gentes que incluso ya no estaban en este mundo…
Cavilando estas cosas, se quedó; se quedaron; dormidos 15 años seguidos.
Cuando despertaron, creyeron estar soñando, pues se encontraban en una especie de jaima bereber rodeados de telas bellísimas, de frutas frescas y dulzonamente olorosas, de zumos, de exóticas mujeres, de apuestos árabes o bereberes (que cualquiera lo sabe después de 15 años de sueño) y de camellos de pestañas negras y misteriosas los cuales (humanos y camellos)saludaban a los durmientes despertados con sonrisas sinceras y con inclinaciones de respeto y amistad. El despertador y él se miraron y se alegraron de verse en ese sitio tan raro. Cuando se dieron cuenta de que no estaban soñando ni se habían muerto, el viejo despertador le pidió que le quitase la manilla de las 6:30 para que aunque durmiesen otros 15 años y se despertasen en Manhattan, ya no volviera a sonar el “¡riiiing!” ese de todas las mañanas.
Sin embargo y como recuerdo de su vida pasada, convinieron con humanos y camellos que la hora del té moruno se instituyera en aquel remoto y desconocido oasis a las 6:30 de la tarde; por supuesto; lo que llenó de orgullo y alegría al viejo despertador que se estiró bostezando y mirando su relojito de pulsera.
martes, octubre 16, 2007
sábado, octubre 13, 2007
200 entradas y sin saber qué decir...
Me había puesto a escribir una cosa dándome cuenta que algo muy parecido a eso ya lo había escrito antes en este blog en el que acabo de reparar que ya he dicho, dibujado, cantado, etc; 200 veces.
Total, que le he dado a retroceder y aquí estoy confesándolo. A casi todo el entorno de bloggers amigos me parece que les está pasando esto, que decimos que estamos como apáticos a la hora de contar cosas aquí, pero yo creo que en mi caso no es tanto esa apatía o vagancia en la que trato de escudarme sino en que las pocas ligeramente interesantes u ocurrentes que me vienen a la cabeza, resulta que ya las he dicho antes.
Eso en el mejor de los casos, porque con el tiempo, yo me temo que voy a escribir alguna cosa que de buena fe habré olvidado que escribí alguna vez y me veré a mí mismo plagiado y me tendré que denunciar por haberme desdoblado de esa manera tan chocante. Porque una cosa es que uno tenga un pensamiento correcto y educado para relacionarse con el resto de la humanidad blogger o normal y otra es que ese otro pensamiento un poco transgresor y más bien gamberro no sólo salga a la luz, sino que se apropie de las ideas del pensamiento ese que yo llamo normal (pero que cualquiera sabe lo que es) y se haga el chulito y se interponga en el pseudo correcto.
Y va a resultar que mis dos pensamientos y yo; que creo que soy otro pensamiento externo; estamos escribiendo esto a sabiendas de que nos estamos copiando incapaces de deshacernos los unos de los otros. Claro que estas cosas también pasan en las parejas, cuando al principio te parece fascinante todo lo nuevo que te cuentan tu chica y sus dos pensamientos, pero que luego, pasados unos meses, todo eso tan nuevo y tan fascinante se hace dejà vu se hace ‘síyamelohascontadocielo’ y se hace al final el bendito y salvador silencio siempre igual pero siempre distinto y señorial.
Venga, hazte protagonista; pensamiento gamberro y di esas cosas que mi boca no te deja sonar… Anda, ahora dice que se calla, que otro día hablará… Si es que mira que se parece a mí el pensamiento rebelde éste... Dice que hablará en el 201...
Total, que le he dado a retroceder y aquí estoy confesándolo. A casi todo el entorno de bloggers amigos me parece que les está pasando esto, que decimos que estamos como apáticos a la hora de contar cosas aquí, pero yo creo que en mi caso no es tanto esa apatía o vagancia en la que trato de escudarme sino en que las pocas ligeramente interesantes u ocurrentes que me vienen a la cabeza, resulta que ya las he dicho antes.
Eso en el mejor de los casos, porque con el tiempo, yo me temo que voy a escribir alguna cosa que de buena fe habré olvidado que escribí alguna vez y me veré a mí mismo plagiado y me tendré que denunciar por haberme desdoblado de esa manera tan chocante. Porque una cosa es que uno tenga un pensamiento correcto y educado para relacionarse con el resto de la humanidad blogger o normal y otra es que ese otro pensamiento un poco transgresor y más bien gamberro no sólo salga a la luz, sino que se apropie de las ideas del pensamiento ese que yo llamo normal (pero que cualquiera sabe lo que es) y se haga el chulito y se interponga en el pseudo correcto.
Y va a resultar que mis dos pensamientos y yo; que creo que soy otro pensamiento externo; estamos escribiendo esto a sabiendas de que nos estamos copiando incapaces de deshacernos los unos de los otros. Claro que estas cosas también pasan en las parejas, cuando al principio te parece fascinante todo lo nuevo que te cuentan tu chica y sus dos pensamientos, pero que luego, pasados unos meses, todo eso tan nuevo y tan fascinante se hace dejà vu se hace ‘síyamelohascontadocielo’ y se hace al final el bendito y salvador silencio siempre igual pero siempre distinto y señorial.
Venga, hazte protagonista; pensamiento gamberro y di esas cosas que mi boca no te deja sonar… Anda, ahora dice que se calla, que otro día hablará… Si es que mira que se parece a mí el pensamiento rebelde éste... Dice que hablará en el 201...
lunes, octubre 08, 2007
El Arte Vive
Una insecto poeta llamada luciérnaga, me pide que publique este manifiesto. Como copiar y pegar no cuesta nada, lo hago con mucho gusto.
Nació como una iniciativa poética pero pasó de boca en boca convirtiéndose en una ACCIÓN ARTÍSTICA.
¿El objetivo? Demostrar que EL ARTE VIVE, en todas partes, a todas horas, con apoyos económicos y sin ellos, que en este siglo LA SENSIBILIDAD TIENE VOZ y pretende ser también ARMA.
Desde hace un tiempo internet está moviendo a grandes poetas, fotógrafos, músicos y demás, muchos de ellos reconocidos y premiados, muchos otros anónimos.
El Arte, en cualquiera de sus manifestaciones, es lo que hace que el humano sea Humano.
Se ha establecido que el día 30 de Noviembre vamos a concentrarnos en distintas ciudades de España, para poner al alcance de todo el mundo, de una manera gratuita el arte canónico y periférico.
Cada ciudad establecerá el lugar y la hora exacta a través de los comentarios que iréis dejando en http://www.arteenlascalles.blogspot.com/ y cuando esté todo claro lo difundiremos de una manera oficial a través de radio, tv y periódicos.
Pero hay algo muy importante. ESTO NO PUEDE FUNCIONAR SIN TU AYUDA. Como artista, o como público, tienes que manifestar tu apoyo, mover tu ficha.
Por favor, entra, y comenta: http://www.arteenlascalles.blogspot.com/
Nació como una iniciativa poética pero pasó de boca en boca convirtiéndose en una ACCIÓN ARTÍSTICA.
¿El objetivo? Demostrar que EL ARTE VIVE, en todas partes, a todas horas, con apoyos económicos y sin ellos, que en este siglo LA SENSIBILIDAD TIENE VOZ y pretende ser también ARMA.
Desde hace un tiempo internet está moviendo a grandes poetas, fotógrafos, músicos y demás, muchos de ellos reconocidos y premiados, muchos otros anónimos.
El Arte, en cualquiera de sus manifestaciones, es lo que hace que el humano sea Humano.
Se ha establecido que el día 30 de Noviembre vamos a concentrarnos en distintas ciudades de España, para poner al alcance de todo el mundo, de una manera gratuita el arte canónico y periférico.
Cada ciudad establecerá el lugar y la hora exacta a través de los comentarios que iréis dejando en http://www.arteenlascalles.blogspot.com/ y cuando esté todo claro lo difundiremos de una manera oficial a través de radio, tv y periódicos.
Pero hay algo muy importante. ESTO NO PUEDE FUNCIONAR SIN TU AYUDA. Como artista, o como público, tienes que manifestar tu apoyo, mover tu ficha.
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