jueves, diciembre 07, 2006

INFINITO; INFINITO... AH... YA NO...

...Ahora una canción de Navidad interpretada por Los Vitore...

miércoles, diciembre 06, 2006

Infinito

INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO; INFINITO.....

domingo, diciembre 03, 2006

Quedada bloguera vs. tsunami casero

No había ido nunca a una quedada de bloggers ni tampoco a una de amigos del orangután cuasi extinto. Si había quedado una vez con harry.c, su novia y la mujer tirita. Otra vez con Cobre y otra vez con la misma Cobre, mariajosé y Asir. No pude asistir a una quedada muy atractiva de algunas mujeres.

Así que ésta de ayer fue la primera así tan multitudinaria. Cuanta más gente iba llegando, más me iba quedando con sus caras pero olvidaba tanto nombres como nicks blogueros, con el agravante por mi parte que casi ninguno de estos bloggers está enlazado por mi o soy lector habitual de ellos. Es decir; desconocimiento total.

Pero nada, cuando ya habían aparecido más de quince personas y sus respectivos personajes, me relajé y me dije: “Todas estas personas tienen en común que escriben cosas en un blog… Hablemos simplemente sin preguntarnos quienes somos…”

La verdad es que me lo pasé bien compartiendo charlas y cervezas mal tiradas que nos traía con maestría el camarero colombiano-brasileño-madrileño-conacentorruso en el café Comercial y luego botellines en el Rincón Andino donde el camarero con cara de garbanzo y natural de Roa; Burgos lo mismo te daba una empanada chilena que un bocata de lomo king size (gracias por compartirlo; juankar).

En especial me gustó hablar con Alexqk y la ilustradora que aún no tiene blog, con juankar (qué auténtico eres; cabrón), con nadie, con cuchillo de palo (que además es dos cosas blogueras más y cuyos ojos me gustaron), con MH, con la inquietante brocco… bueno y con los dos a los que conocía y me propusieron ir a esta cosa que son hansk y la encantadora dosdedos...

Además hablé con más gente: con un chico grande con barba que da clases de diseño y con una chica rubia con gafas que no tiene televisión cuyos nombres y/o nicks desconozco y cuya conversación también disfruté…

Repito: que me gustó hasta que las estrellas blogueras se encaminaron a su destino natural (tomar copas en La Vía Láctea o aledaños) mientras que yo, tuve que ir a arreglar el tsunami que mi maltrecha cisterna del váter tuvo a bien desarrollar anoche y que mi hermano contenía heroicamente hasta que llegué y puse una goma en el flotador y las bravías aguas del Canal de Isabel II volvieron a su cauce.

¡Espero poder ir a próximas quedadas y conoceros a todos mejor!.

sábado, noviembre 25, 2006

guisantes atómicos

Hace unos minutos estábamos celebrando el cumpleaños de mi madre que de hecho fue el día de Santa Cecilia; o sea el 22 de noviembre; a lo mejor por eso he salido yo tan musical.

El caso es que llegados los postres, se le ha antojado a la cumpleañera una copita de licor de cerezas, licor que se encuentra preso en una botella ajena que hace unos diez años contuvo otro licor ya desaparecido de hierbas dulces mallorquinas.

El aspecto de la botella es más bien sospechoso, viejo, añejo… Pero como la sabiduría popular dice que este tipo de líquidos alcohólicos no se pasa, seguro que nuestro cerebro se ha acabado creyendo esta sentencia y se pase o no se pase, la verdad es que no suele pasar nada más que el súbito calorcillo que te envuelve al beber el licor de turno que dicen los más viejos del lugar que no se pasa. Será en fin que no se pasa.

Peor podría haber sido lo que ocurrió nada más producirse el accidente nuclear de Chernobil. Yo nunca antes había visto una lata de guisantes soviética (y menos envasados en Chernobil) y nunca más volví a verla.

Cuando supimos que en el supermercado de toda la vida vendían esas latas a un precio sospechosamente bajo, pensamos que algo terrible ocurría o podía ocurrir. Si estábamos condenados, nada se podía hacer así que después de comer esos guisantes (que mi madre compró y guisó con toda ignorancia e inocencia) y que mezcló con carne de ternera y otras viandas en un delicioso guiso llamado ragout, a mi madre no se le ocurrió otra cosa mejor que hacer que poner durante unas horas en la cocina de la casa, una lata de esos guisantes soviéticos tan terroríficamente verdes; ya abierta y consumida en el ragout anteriormente citado; y un cartelito pegado en ella que en perfecto castellano decía: “¿Habrá sido por esto?”.

A mi ahora mismo no me apetece morirme, pero en esos instantes me gustaría haber caído fulminado con toda mi familia para haber visto desde un agujero la cara del juez, de los vecinos, del doctor House y de CSI Miami al vernos fritos con esa extraña luminiscencia atómica en nuestras rosadas caritas nucleares.

lunes, noviembre 20, 2006

jueves, noviembre 16, 2006

¿Jugamos a algo?

Tú: vida
Yo: daguerrotipo
Tú: postal
Yo: talisman
Tú: manubrio
Yo: brioche
Tú: chequera
Yo: raciocinio
Tú: orangután
Yo: tántrico
Tú: colofón
Yo: fontanero
Tú: rododendro
Yo: dromedario
Tú: río

Yo: Pero… ¿río de reír o río como elemento geográfico que surca pueblos en el mundo?...

Tú; Jode qué erudito: río de reír; coño.

Yo: ¡Ah vale!; entonces… jajaja.

Tú: ¿Para qué jugaré contigo a esto?.... En fin…. Anda, baja la basura y los envases.

Yo: Sesgado.

Tú: Que no, que ya no estamos jugando.

Yo: ¡Dominó!.

Tú: Vale, pero baja que voy sacando la caja con las fichas….

jueves, noviembre 09, 2006

Ensaimadas terroristas

La noche del día que volvía de mi corto pero estupendo fin de semana en Mallorca (gracias por todas las cosas W y M) entraba en vigor el control de los equipajes de mano en vuelos nacionales, sobre todo en lo que se refiere a líquidos llevados de un lado a otro del planeta. Como la ley entraba en vigor a las doce de la noche, sólo tuve que poner todas mis pertenencias en una bandeja, aunque tonto de mí, excluí un aerosol de Ventolin (para el ocasional asma) que llevaba en el bolsillo izquierdo de mi pantalón ya sin cinturón y mi billetera que metí en un descuido inocente en el bolsillo de atrás de ese mismo pantalón; claro está.

Ambos objetos pitaron con ese pitido que ponen en los arcos detectores de metales de los aeropuertos que parece que te dice: “Peligro, el sujeto porta algo sospechoso, procédase a su eliminación… ¡Pum!”…. Algo exagerado pero todo se andará. Peor parece que fue lo del señor que iba delante de mi y que pasaba y pasaba y pitaba y pitaba hasta que tímidamente sacó dos condones de un bolsillo (el envase parecía tener algo de metal), se los entregó al policía con un ligero ceremonial y dijo algo así como: “Guárdamelos, pollo.”… Ya por fin, no pitó el pito pero todos supimos que el señor no había ligado en Mallorca. Por estas vergüenzas nos hacen pasar los acojonados Estados mundiales.

Hace casi un par de meses, mi amigo blogger hang tucker, se lamentaba de cómo le gusta(ba) volar y de cómo todos esos controles que convierten a cualquier viajero en un potencial terrorista, impedían en parte ese placer.

Tan solo hace unos minutos y mientras hojeaba (o visualizaba) la edición digital del diario El País, me he encontrado con esta absurda noticia que vuelve a convertir a los viajeros en avión tanto ocasionales como frecuentes en más peligrosos que una bomba atómica.

La noticia tiene que ver con Mallorca, con el terrorismo, con los aviones, con las ensaimadas, con las sobrasadas, con la idiotez planetaria.

P.D. Yo metí en mi mochila una ensaimada de cabello de ángel y un queso curado de Mahón. Es decir; un peligro para la estabilidad mundial.


viernes, noviembre 03, 2006

EmPalmado

Según como se titulen las entradas de un blog, así se reciben algunas visitas googleianas que se largarán al ver que no es esto (este blog) lo que andaban buscando. Por ejemplo el mes pasado la sucesión de palabras: “rubias en tanga” ocupó el primer puesto, segundo fue: “no se encuentra el servidor” y tercero: “traductor vasco-español”.

El llamar a esta entrada así, aparte de para que entren miles de desconocidos, es en realidad para decir que me voy a Palma de Mallorca hoy y vuelvo el domingo.

Para compensar esta larga espera, os invito a escuchar una canción que perpetré ayer con un programa muy sencillo de grabación llamado Audacity que en su día me pasó la bella thalatta, que además ha tenido la amabilidad de colgar mi versión de California Dreamin’ que es la que comparto con vosotros.

Se siente SGAE; esta vez no cobraréis nada y eso que hemos cantado cuatro.

Hasta pasado mañana.

martes, octubre 31, 2006

dulce y amargo y dulce

Hoy, camino del trabajo a eso de las 8 y pico, y mientras esperaba a que uno de los semáforos que el Ayuntamiento tiene a bien poner en la ciudad para que no olvidemos como se frena y como se meten las diferentes marchas de nuestros coches, he visto como unas pastas de té se abrazaban a unos bombones.

Éstos; llorando amargas lágrimas dulces; bañaban a las hasta ese momento amarillas pastas con un dulce color chocolate convirtiéndolas en unas pastas de té “de las buenas” (de esas que llevan un ligero toque de chocolate a un lado) sin que ni ellas ni sus llorones amigos así lo hayan querido en sí.

¡Se despedían bombones y pastas de té quién sabe si para siempre!.

Durante el último siglo y ¡tan poco de éste! han nacido nuestros dulces personajes para que los paladares de los humanos hayan apreciado el aroma de cacaos africanos de los bombones o sugerentes mantequillas de montañas norteñas de las pastas de té, para que enamorados hayan regalado esos exclusivos chocolates a sus dulces amadas, para que unas abuelillas hayan tomado su descafeinado acompañado de las delicadas pastas de té rememorando quizás con su sabor otros sabores de bombones regalados por enamorados no olvidados....

La bombonería confitería frente al semáforo de la calle Azcona cierra sus puertas....

¿Hay algo más amargo que desaparezca algo tan dulce?....

viernes, octubre 27, 2006

mememúsica

De manos de la encantadora Pluma Roja, me llega este divertido meme musical. Se trata de elegir un grupo o banda favoritos y contestar a la preguntas con títulos de sus canciones.

5 incautos deberán ser presas de este test (como lo he sido yo de Pluma Roja).

Ahí van mis respuestas.

Cuestionario hecho por: vitore
Nominado por: Pluma Roja
Grupo elegido: Eagles

¿Eres hombre o mujer?: New Kid In Town
Descríbete: Born to Boogie.
¿Qué sienten las personas acerca de ti?: Peaceful Easy Feeling
¿Cómo describirías tu anterior relación sentimental?: Wasted Time
Describe tu actual relación con tu novio (a) o pretendiente: The Best Of My Love
¿Dónde quisieras estar ahora?: In The City
¿Cómo eres respecto al amor?: Desperado
¿Cómo es tu vida?: Life In The Fast Lane
¿Qué pedirías si tuvieras un solo deseo?: Tequila Sunrise
Escribe una cita o frase sabia: Take It To The Limit
Ahora despídete: Already Gone.

Nomino a: Cobre, Mariajo, Le petit ecolier, Eloryn, Siouxie

jueves, octubre 26, 2006

La pasa páginas

¿Cómo se llamará a esas personas que pasan las páginas de las partituras a un pianista de música clásica?.

Se llamen como se llamen, el sábado pasado asistí a un concierto de violín y piano que tuvo lugar en la Fundación Juan March. Además del concierto, me apetecía ver la exposición (tanto ésta como el concierto, gratuitos) que hasta el 14 de enero muestra parte de la obra de Gustav Klimt y que se llama la destrucción creadora

Para los interesados ya he puesto los enlaces correspondientes pues de lo que quería hablar yo hoy aquí es de lo que le ocurrió a la señora que pasaba las páginas de las partituras de la pianista del sábado pasado.

Me entretuve (mientras escuchaba las bellas melodías) mirando como la partipasa o la pasaparti o como se llame esta profesión (si es que es una profesión) movía su cabeza con deleite, leyendo mentalmente las notas musicales, pero sin entretenerse, pues de vez en cuando se levantaba y esperaba un pom del piano (que yo supuse era la última notación de la página a pasar) para dar rapidísimamente la vuelta a la hoja a la vez que otro pom pom de dicho piano surgía desde la parte inferior izquierda de la nueva página leída sin menoscabo de ritmo por muy Un poco presto e con sentimento que fuese…

Sin embargo un triste accidente aconteció en uno de los infalibles (hasta el momento) pase de página. La señora pasapáginas se levantó, agarró la página nueva, espero el pom último y al pasar rauda la partitura, se le cayeron unas notas al teclado (con su correspondiente hoja de papel, claro). Para acompañar esa caída, la señora partiturienta recogió el papel del teclado (mientras impertérrita nuestra amiga pianista seguía con su trabajo como si nada lo obstruyese) produciendo un inesperado pomporrompom al hacerlas desaparecer del piano.

Cabizbaja, siguió pasando páginas con algo más de miedo y con la convicción de que había cambiado sin querer la obra escrita por Ravel en 1907; año más año menos.

Creo que una lagrimilla recorrió su ojo derecho...

Quizás jamás había tenido este accidente...

Lo sentí por ella aunque un poco malvadamente sonreí (como media sala) al ver la escena accidental en directo.




sábado, octubre 21, 2006

Otro concierto más


Uno ha visto en su vida tantos conciertos, ha escuchado tantos miles de canciones y de músicas diversas, que la asistencia a "otro más" me hace sentir en principio sólo una emoción relativamente ligera. Cuando tengo mi entrada en la mano, pienso en los cientos de entradas en la mano que he tenido y mentiría si dijese que no siento nada de nada; pues en ese caso sería tonto asistir al concierto de turno; pero como decía antes, siento como que voy a ver algo al menos parecido a otro algo que ya haya visto alguna vez.
Luego, en pleno concierto de quien sea, los pelillos que van desde el cogote hasta el final de la espalda me gastan siempre la misma broma cuando menos me lo espero. Se erizan con el sonido inesperado de una steel guitar o de cien violines "Tchaikovskyanos" diciéndome que de qué voy, que “esto” no lo has escuchado nunca y que hagas el favor de emocionarte y de medio llorar y de cantar y de bailar y de aplaudir hasta que no sientas las manos.
La broma ésta de los pelillos cogoteros se repitió anteayer en la Plaza de Toros de Las Ventas aquí en Madrid. Esta vez los culpables fueron el señor Bruce Springsteen and the Seeger Sessions Band. Este hombre nos regaló durante algo más de dos horas parte de América y de su música; desde country hasta western and swing, hasta dixie, hasta folk, hasta rock, hasta gospel… Y uno que ha visto en su vida tantos conciertos, que ha escuchado tantos miles de canciones y de músicas diversas, se emocionó y medio lloró y cantó y bailó y aplaudió hasta que dejó de sentir las manos.


He’s still The Boss!

Las fotos son malísimas, ya sé. Están hechas con mi móvil una hora antes, minutos antes de empezar y en pleno concierto.

viernes, octubre 13, 2006

Campeón del Mundo

No veo mucho la tele a pesar de que cuento con la amplia oferta que el operador por cable al que estoy suscrito me proporciona. Ayer me quedé un rato viendo rounds de antiguos combates de boxeo dedicados en su totalidad a la figura de Sandy Saddler (1926-2001); boxeador de los pesos pluma que parece que fue uno de los grandes en este controvertido deporte y al que yo desconocía por completo. Reconozco con muy ligera vergüenza; aunque tampoco me enorgullezca de ello; mi ignorancia en este mundillo como por suerte o por desgracia en otros muchos.

Cuando veo cualquier imagen en blanco y negro, no deja de sorprenderme el milagro que es el cine y un poco tétricamente suelo imaginar (dependiendo de la antigüedad de las imágenes) que toda le gente que aparecía ayer en el combate de Saddler vs Willie Pep el 26 de septiembre de 1951 en Polo Grounds, New York, NY, USA, ya no está en este mundo.

Ni el paciente arbitro que separaba a los púgiles casa vez que se abrazaban para descansar y no ser golpeados, ni los ayudantes prestos a sacar la banqueta para que descansasen los luchadores y para restañar las múltiples heridas o hemorragias producidas en el ring, ni los fotógrafos apostados en una esquina con esas cámaras deportivas de los años 50 cuyas instantáneas eran verdaderas obras de arte si conseguían plasmar el golpe definitivo, ni esa señora, la única fémina que aparecía en primera fila y cuyos gestos de aprobación o desesperación consiguieron hipnotizarme… Todos KO, pensé sonriendo para mi.

Pero ayer me sentía optimista e imaginando…imaginando, imaginé que la vida es un combate de boxeo en el que todos somos campeones del mundo…

¡Cuánto nos cuesta darnos cuenta!...

¡Vamos, a luchar, que ya empieza el segundo asalto!….

Nota: Esto no tiene nada que ver con el contenido de esta entrada. Son tres nombres de tres spams que me han llegado a gmail hace unos minutos. Son unos nombres inventados magníficos: Pepi Reuven dice que satisfaga a mi mujer; Ishizaka Takehiro dice que soy un hombre de negocios y Rigoberto Winkler me envía una nota importantísima. He dado a los tres sendos crochets y yacen KO en el limbo de los spams.... ; )

jueves, octubre 05, 2006

armónica

Alguna vez he escrito acerca de objetos inanimados que ante mis ojos un tanto infantiles parecen cobrar vida y hasta sentimientos.

Hace unos días mi hermana me entregó con sorpresa (suya y mía) un objeto inanimado que llevaba escondido en una bolsa de papel con el anagrama de Ernest Tubb Record Shops la friolera de; como poco; doce años.

Este objeto inanimado al que desde ahora y con todo derecho llamaremos armónica, debió de ser comprada en un viaje a la cuna de la música country que no es otra sino Nashville, TN y probablemente estaba destinada a ser regalada a la vuelta a España a un amigo o familiar que por avatares de la vida y de las maletas deshechas a toda prisa, nunca recibió.

Con esa mente “cuentista” que de vez en vez me caracteriza, me imaginaba a la armónica esperando ser soplada y respirada por alguien, pensando y casi olvidando las melodías que en sus diez agujeros de sopla y respira escondió durante estos años.

Mi amiga thalatta me sugirió que besase a mi nueva amiga armónica con una canción. La besé con una que nunca antes había interpretado yo (Piano Man de Billy Joel) y que como se escucha en el documento sonoro que acompaño (y que regalé a tha) sorprendió a la propia armónica tantos años muda y casi logra dejarme sin respiración, pues Bob Dylan o Bruce Springsteen sabrán cantar y tocar sus armónicas a la vez, pero yo; como se puede escuchar: es que no.

De todos modos: Bienvenida a la música y a casa y a la luz y al aire que entra y sale por usted señorita armónica… y gracias hermanita por encontrarla.


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lunes, octubre 02, 2006

New Old Look-Part Two


Dadas las presiones recibidas por fans de todo el mundo mediante mail, cartas, mensajes de móvil (SMS y MMS), cuando no directamente amenazas del tipo de: “Despelótese usted otra vez o le decimos a Blogger que su content es objectionable y le borramos del mapa”… y ayudado en el empeño de lavar mi imagen por la maravillosa thalatta (que se ha trabajado todo el html para cambiar mi plantilla como una crack que es) he decidido cambiar mi look otra vez, retomando mi imagen original que aunque no tiene copy right si tiene una especie de marca de la casa que parece hacerme irresponsablemente irrepetible.

Así que aquí estamos. Otra vez dispuesto a escribir sobre otro papel virtual con mi guitarra y mis músicas….

Vayan pasando…

domingo, septiembre 24, 2006

Música en el Jardín

Música en el Jardín “El Capricho”

Cuarteto Assai:
Reynaldo Maceo Rodríguez, 1er violín
José Martínez Pérez, viola
Gladys Silot Bravo, 2º violín
Joaquín Ruiz Asumendi, violonchelo

Programa:
W.A. Mozart (1756-1791)
Cuarteto en la mayor K 464 (de los Cuartetos prusianos)
Allegro – Minuetto trio – Andante – Allegro non troppo

Allegro: El ligero frescor del otoño recién estrenado hace que el nombre de este movimiento tenga sentido. Los olores de suaves perfumes del jardín se mezclan con otros igualmente agradables como son los de la ropa de abrigo sacada de los armarios hace un rato y dueña ya de la estación, mientras bermudas, camisetas, bañadores y demás ropajes veraniegos ocupan dobladitas su lugar de descanso en la balda del armario que pone: verano.

Minuetto trio: En este momento el color del cielo se va volviendo nocturno. Sombras “jardinescas” y luces difusas se entrelazan, a la vez que la música lo llena todo como si de una banda sonora original del otoño se tratase. Suenan a lo lejos unos fuegos artificiales que molestan a algún “purista” pero que a mi me resultan de lo más divertido y apropiado sin importarme lo que celebran.

Andante: “Andando” solemnemente, aparece un gato blanco y negro entre las filas de los improvisados asientos (eufemísticamente llamados butacas) pero que no dejan de ser sillas de plástico de esas de las terrazas de verano y que esperan; como las ropas anteriores; a ser guardadas en otra balda de otro armario que seguro que dice “sillas de terrazas de verano”. El gato está encantado con tanta gente. Quizás no otro sino él; dueño absoluto del jardín; piensa en lo bien que le ha quedado la fiesta a la que nos ha “dejado” entrar a los humanos a escuchar a Mozart.

Allegro non troppo: El señor que tengo justo delante es grandote y apenas me deja ver a Reynaldo y a Gladys (de José veo el arco ir y venir frenéticamente y de Joaquín sólo escucho el impresionante sonido grave de su violonchelo). Me tapa a dos artistas, pero no me tapa el arte que oigo y disfruto perfectamente. En esto, reparo en un insecto alargado como de un centímetro que gracias al color blanco del jersey del señor grandote y a pesar de la poca luz reinante, distingo perfectamente. Se pasea de un hombro a otro, saca las antenitas cuando algún scherzo le sorprende y ya justo en el finale, me parece que llega a bailar al ritmo de los violines, la viola y el violonchelo…

Música, olores, colores, gatos elegantes, insectos melómanos, fuegos artificiales… ¿Se puede pedir un mejor comienzo para este otoño madrileño?.

martes, septiembre 19, 2006

negro, gra.

Tiene que ser triste ser negro…

Y obviamente no me refiero a la felicidad o infelicidad de las personas que nacen, viven y mueren con ese color de piel y que reirán o llorarán como los blancos, los asiáticos o los de Sigüenza, sino a los que la Real Academia de la Lengua define en su:

Artículo enmendado. Avance de la vigésima tercera edición. negro, gra. que en la definición que me interesa ahora, que es la decimosexta reza así:

16.m. Persona que trabaja anónimamente para lucimiento y provecho de otro, especialmente en trabajos literarios.

Y es que tiene que ser triste ser este tipo de negros.

Debe ser como descubrir el Polo Sur y que el Jefe de la Expedición diga que ha sido él y le colmen de parabienes mientras tú dices: No me importa: he sido yo.

Debe ser como dar un pase irrepetible; con la precisión de un compás; a Maradona y que toda la vida se recuerde el gol del pibe pero no el nombre de quien dio el milimétrico pase.

Debe ser como asistir de simple espectador al Masters de Augusta, coger un palo cualquiera de golf (en esa época los hay hasta en el supermercado al lado de los donuts) y cuando no te ve nadie (por ejemplo a las cinco de la mañana) meter de un solo golpe una bola que había por ahí en el hoyo 7 y reírte tú solo de la casualidad.

Debe ser como donar esperma y por un despiste médico o por una curiosidad manifiesta, saber quien es tu hijo y admirarlo en silencio y gozar con su descubrimiento del Polo Sur antes de dedicarse al fútbol y antes de dar un pase irrepetible a Maradona en el Masters de Augusta; en el hoyo 7.

sábado, septiembre 16, 2006

Cambio de look

Esta foto es la que va a acompañar mi perfil bloguero hasta que me canse y ponga otra o quizás quede para siempre; mía será la decisión. Me la hicieron unos compañeros de trabajo hace unos meses. Fuimos a visitar unas obras del Metro de Madrid y tras recorrer instalaciones, túneles, estaciones, tuneladoras, excavaciones y todo tipo de elementos inherentes a una obra y cuando el peligro (me río yo, jaja) ya había pasado, tuve la torpeza de pisar lo que parecía un pequeño charquito de agua embarrada que con las botas que llevaba puestas, creía yo (en mi inocencia) que iba a sortear sin problemas, dando un ágil saltito de unos centímetros (no se trataba de batir el record del mundo) con la otra pierna o con la misma, ya no me acuerdo….

El caso es que el charquito resultó ser sólo la superficie de un lago de barro de proporciones astronómicas, el rey de los lagos embarrados madrileños. Me agarré como pude a una escalera metálica, pero mis pantalones (y casi la mitad de mi persona) ya se habían bañado en ese barro obrero.

Se me ocurrió que podía poner cara de jefe cabrón, así todo serio (aunque estábamos todos descojonados de la risa) y que me hiciesen esta foto.

Si es que soy un ratón de biblioteca.

Es lo que hay.

lunes, septiembre 11, 2006

VUELTA AL COLE

Desde hace unos días, sobre la carretera por la que me dirijo al trabajo o a otros menesteres, un cartel luminoso advierte a la población de una inminente catástrofe, de una plaga imparable aunque predecible:

“PRÓXIMO LUNES (o sea hoy) VUELTA AL COLE. EXTREME LAS PRECAUCIONES, RESPETE ZONAS ESCOLARES”.

A mi, en cuanto me dicen que extreme las precauciones me da por no saber muy bien que hacer. Es como cuando vas por una carretera entre montañas y ves esa señal que los conductores conocemos y que nos preavisa más bien ambiguamente de unas posibles caídas de rocas, precisamente cuando nosotros estemos pasando. Rocas que quizás lleven escurriéndose un poquito durante siglos, pero que al cambiar nosotros de cuarta a tercera sufren un vahído, un temblor remoto que las hace despeñarse contra el coche de atrás. También es mala suerte...

Total, que yo voy por la carretera urbana llamada M-30; que ha salido en este blog alguna que otra vez; y temo encontrarme agazapados en el arcén a un grupo de escolares díscolos que se van a poner a cruzar la carretera a mi paso y que como en un videojuego a la inversa (porque en un videojuego “como debe ser” yo ganaría puntos cuanto más niños espanzurrase) debo esquivar todo lo hábilmente que mi relativa pericia al volante sea capaz de desarrollar...

Lo de respete zonas escolares no sé muy bien qué quiere decir. A lo mejor no deberían ir los padres riéndose sin control porque por fin se han deshecho de esos pesaditos seres humanos de sus entrañas a los que han tenido que soportar durante este largo, tórrido e interminable verano mientras los susodichos pesaditos seres humanos de sus entrañas caminan cabizbajos y cargados con macro-mochilas (algunos parece que van al Himalaya más que a una simple clase de Lengua) hacia la inexorable puerta del cole...

Así que desde esta bitácora vaya mi enhorabuena a padres y abuelos que por fin se quedan unas horas sin esos angelitos del cielo a los que han tenido que soportar todo el verano y enhoramala (se siente) a profesores y a los propios alumnos.

P.D. ¡Enhorabuena; Eva!.

sábado, septiembre 02, 2006

Invisibles

Invisibles.

Así nos volvemos poco a poco. Suele ser un golpe bajo para aquellas mujeres cuya belleza; cuando entraban en un salón repleto de gente; hacía enmudecer ya de envidia, ya de admiración a todos. Volverse invisibles para estas bellezas es como el principio del fin que no es la muerte, sino su muerte sin morir.

Para otros como el señor Acisclo, la invisibilidad ha sido parte de su vida desde pequeño. Los niños jugaban con él sólo cuando no había más remedio. Las mujeres que no pasaron por su vida, no supieron ni que existía. Ahora se siente más que cómodo con esa invisibilidad. La invisibilidad es como una especie de novia invisible como él, pero visible a sus ojos y siempre dispuesta a acompañarle. De hecho a no dejarle, a no abandonarle.

Su hermana Pepita si que se casó y hace seis meses, el señor Acisclo fue a ver a la única hija de su hermana: a su sobrina Marta, separada hace años de un petardo que lo único que le dejo fueron dos niños: Roberto; como el padre huidizo y Mario, el pequeño y el ojito derecho del señor Acisclo.

El señor Acisclo los quería como si fuesen sus nietos, aunque éstos le solían mostrar más hostilidad que cariño. Indiferencia más que hostilidad, en realidad.

El señor Acisclo se puso su camisa azul claro, sus pantalones azul oscuro, sus zapatos de rejilla y cogió el Metro. Cogió la Línea-6 que es una línea circular y que no tiene principio ni fin, sino que da vueltas continuamente como una noria horizontal.

Se montó en Conde de Casal y como tenía que ir a Puerta del Ángel pensó que le daría tiempo de leer un poco el periódico. Se sentía bien aunque un poco cansado pues por la noche le había dolido un poco la espalda y no acabó de encontrar una posición de dormir hasta las tantas.

Estaba tan a gusto sentado en el Metro y le quedaban tantas estaciones todavía que cerró los ojos y se durmió para siempre en su asiento tan visible para él como para su compañera invisible, pero tan invisible para los viajeros de esa Línea-6 que nunca le vieron entrar y nunca le vieron salir ni sólo ni acompañado ni en Conde de Casal ni en Puerta del Ángel y que no le ven dormido plácidamente con el periódico de hace seis meses en su regazo acompañado de su inseparable invisibilidad.